Implicaciones económicas de la apertura del estrecho de Ormuz

Irán declaró ayer viernes la apertura del estrecho de Ormuz para todos los buques comerciales tras el acuerdo de alto al fuego en el Líbano por parte de EE.UU. e Israel, lo que ha generado optimismo para que el petróleo y el gas del golfo Pérsico vuelvan a circular en volúmenes significativos. La reapertura provocó una caída inmediata del 12% en los precios internacionales del crudo (WTI y Brendt), aunque Irán condicionó a los barcos a tomar rutas coordinadas que pasan cerca de la costa iraní. Por su parte, el presidente de EE.UU. más tarde anunció que se mantendría el bloqueo estadounidense de los barcos iraníes que salieran del estrecho, por lo que no está claro hasta qué punto EE.UU. seguirá aplicando su bloqueo y lo que esto implicaría para el transporte marítimo en el estrecho.

Antes de la guerra, una quinta parte del petróleo y una parte significativa del gas natural licuado del mundo transitaba a través del estrecho de Ormuz, pero el tráfico se redujo a un goteo después de que Irán empezara a atacar a los barcos al inicio del conflicto, quedando varados en el golfo Pérsico alrededor de 900 barcos, provocando una escasez de petróleo y gas en los mercados mundiales, y por consecuencia, un incremento en los costos de la gasolina, el diésel y el gas natural. El anuncio de ayer refleja un delicado equilibrio: permite el flujo comercial para mitigar las tensiones internacionales sin reasignar el control estratégico de uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo, por lo que podemos asumir que la reapertura no implica una normalización plena, sino una flexibilización condicionada.

¿Cuáles son las implicaciones económicas para México? Al normalizarse el tránsito por esta vía, se espera una reducción de la inflación energética. México importa cerca del 60% de la gasolina y el 70% del gas natural que consume. La normalización del flujo de petróleo detiene el alza de precios de importación que proyectaba gasolinas por encima de los 30 pesos por litro. Hay un alivio en las finanzas públicas, dado que el Gobierno Federal destina aproximadamente 5,000 millones de pesos semanales como estímulos fiscales (IEPS) para contener los precios de las gasolinas, lo que pudiera elevar el déficit fiscal hasta el 5% del Producto Interno Bruto. Al reducirse los fletes logísticos, el precio de productos de la canasta básica como el maíz y el trigo comenzará a estabilizarse.

En el caso de la industria en México, el restablecimiento del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz reactiva cadenas de suministro críticas como el sector agroindustrial, el cual ha sufrido por el incremento en costos de fertilizantes; logística y transporte, los seguros de riesgos de guerra, que se habían disparado, volverán a niveles estándar, reduciendo el costo de su operación; se reactiva el suministro de materiales clave que pasan por el golfo Pérsico, como el helio, aluminio y azufre, elementos esenciales para industrias tecnológicas y químicas.

La reapertura del estrecho de Ormuz impacta a San Luis Potosí de forma directa debido a su perfil de hub logístico y automotriz. La estabilización de los precios energéticos y las cadenas de suministro globales disminuyen la presión a la economía local. La industria potosina depende fuertemente de la competitividad de sus costos de producción, las plantas de la zona industrial consumen grandes cantidades de energía y gas natural, por lo que el descenso en el precio del crudo evita incrementos en los costos fijos de producción. El flujo de resinas, plásticos y componentes electrónicos que llegan por vía marítima se normalizará, reduciendo paros técnicos por falta de insumos. La reducción del precio del diésel beneficia a las empresas de transporte de carga con base en el Estado, lo que mejora el margen de utilidad en las rutas hacia la frontera norte.

Entre los efectos económicos locales, el alivio en la inflación detiene la escalada de precios en productos básicos y servicios de transporte público/privado, se fortalece la confianza de los inversionistas extranjeros para continuar con planes de expansión y la estabilidad económica de EE.UU. asegura el flujo de remesas, sector vital para las regiones Media y Altiplano de San Luis Potosí.

La reapertura cambia un escenario de incertidumbre y riesgo de recesión por uno de estabilización y recuperación operativa, lo que pudiera evitar una crisis fiscal por subsidios a la gasolina y la industria recupera la certidumbre para mantener planes de inversión.

  

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