Habían pasado mucho tiempo desde la última vez que "El Sol" pisó tierras potosinas. Mucho más tiempo ha pasado desde la última vez que Luis Miguel le regaló a su público un álbum de música inédita. Aún así los boletos para su presentación del pasado lunes en nuestra ciudad se agotaron inmediatamente. Mucho se le ha criticado al cantante por haber presentado prácticamente el mismo show en sus últimas giras. Arriba o abajo de peso, de mejor o peor humor, pero siempre con el mismo atuendo en negro y la misma lista de éxitos que lo han mantenido a flote por décadas. Es entonces cuando surge la incógnita, es aquí cuando uno tiene que hacer una pausa y reflexionar para intentar entender por qué es que seguimos necesitando a una figura como Luis Miguel.
Razones, opiniones y explicaciones puede haber muchas. Tal vez una de las más fuertes sea la crisis de figuras musicales por la cual atravesamos actualmente. En décadas anteriores era fácil identificar los artistas que seguirían siendo referentes a pesar del paso de los años. Quedaron atrás los años en los que los cantantes podían aventurarse a tener carreras musicales longevas. Luis Miguel lleva casi cuatro décadas activo y sigue llenando estadios. Actualmente la crisis de ídolos complica poder nombrar al menos un artista que pudiera aspirar a replicar este fenómeno y seguir agotando boletos en 2063.
Seguimos necesitando a 'Luismi' porque su hermetismo representa el contrapeso de una sociedad acostumbrada al "oversharing". Las redes sociales han derribado las barreras que había entre artista y público. Hoy en día las más grandes figuras del espectáculo comparten lo que comen, lo que beben, lo que manejan y todo lo que tenga que ver con su vida personal. Las redes han tumbado del pedestal a las figuras de hoy en día. Luis Miguel se ha mantenido hermético e indescifrable en una sociedad en la que la intimidad ya no existe.
Seguimos necesitando a Luis Miguel porque vivimos en una sociedad aspiracional en la que los que tienen poder adquisitivo sienten la necesidad de restregarle a la clase media que pueden pagar su boleto para ver al "Sol" sin ningún problema, y la clase media quiere restregarle a la clase baja que puede disponer de créditos y préstamos para solventar su entrada al show. Mientras tanto la clase baja admira a los de arriba y en un deseo aspiracional daría lo que fuera por estar en su lugar.
Seguimos necesitando a Luis Miguel porque más vale viejo por conocido que nuevo por conocer. 'Luismi' es un reflejo de nuestra resistencia al cambio. Solemos rechazar cualquier cosa que nos resulte desconocida y si tenemos un artista que nos ofrece lo mismo de siempre al menos tendremos la certeza de que en nuestros tiempos la música si era música de verdad y esa música de verdad sigue sonando una y otra vez muy a pesar del paso de los años.
Seguimos necesitando a Luis Miguel porque necesitamos ser validados socialmente a costa suya. No importa el precio de una entrada para su concierto, daríamos lo que fuera por poder estar ahí sin realmente estar ahí. Daríamos lo que fuera por estar ahí dentro para pasar el show entero grabando evidencia de que somos parte del memorable momento. Daríamos lo que fuera por la selfie perfecta entre la multitud con el escenario de fondo. Daríamos lo que fuera por esos likes.
Por esta y mil razones más seguimos necesitando a Luis Miguel. Seguramente pasarán otros cuantos años más para que "El Sol" vuelva a girar por la República Mexicana y para cuando ese momento llegue nosotros estaremos listos y dispuestos para dejarnos eclipsar una vez más, como ayer, como siempre.