In-D: Por racismo no paramos

El lanzamiento del nuevo sencillo de la cantante estadounidense Beyoncé se ha visto opacado por conductas que resulta complicado comprender en pleno 2024. Vayamos por partes. Resulta que el lanzamiento de este track, titulado "Texas Hold´em" representa la incursión de la cantante en el mundo del country.Es muy probable que este sea el primer paso para una nueva tendencia en el mercado musical norteamericano muy similar a la que estamos experimentando en México actualmente. En nuestro país las estrellas pop brincaron hace algunos años al mundo del reggaetón. Poco tiempo después emigraron al mundo del regional mexicano y, actualmente, la tendencia marca la transición de estas estrellas al movimiento de los corridos tumbados.

En las últimas décadas ya se han dado crossovers del country al pop. Tal es el caso de Shania Twain en los 90´s y 2000´s, o el fenómeno más reciente de Taylor Swift. El lanzamiento de "Texas Hold´em" sienta el precedente de este crossover a la inversa. Es muy probable que Beyoncé esté dando el banderazo de salida para que ahora sean las figuras del pop quienes den el salto hacia el country.

Musicalmente "Texas Hold´em" es un sencillo redondo y arriesgado. Beyoncé da un salto de fe haciendo una entrega musical que se aleja totalmente de las tendencias que dominan actualmente las listas de popularidad. En un mundo musical saturado de sintetizadores y sonidos generados por computadoras, es de agradecer que salga a la luz una propuesta que regresa a la música de raíz. El sonido natural y cálido de "Texas Hold´em", sumado a la voz privilegiada de la cantante texana representan un oasis musical dentro de la saturación tecnológica.

Desafortunadamente el lanzamiento de este sencillo se ha visto empañado por reacciones generadas desde diferentes aristas. La portada del sencillo muestra a una Beyoncé radiante, enfundada en un atuendo negro y plata, mientras que lleva sobre su cabeza un sombrero texano diseñado por la mexicana Gladys Tamez. Los primeros en poner el grito en el cielo fueron los propios texanos al descalificar el hecho de que fuera una mexicana quien diseñara el sombrero.

Una vez que el sencillo fue lanzado algunas estaciones de música country se negaron a programar la canción en sus respectivos espacios. Los más radicales no tuvieron empacho en justificar su acción en defensa de lo que ellos consideran un género de blancos para blancos. Otros cuantos justificaron el veto por tratarse de una artista pop. El caso más sonado fue el de la KYKC-FM de Oklahoma, estación que al ver la magnitud de la situación a raíz del veto emitió un comunicado argumentando que no sabían que se trataba de una canción de Beyoncé, a quien consideran un ícono en la industria musical. Aún así el sencillo no fue difundido en esta emisora.

Acciones racistas como esta son el más grande de los absurdos. En primer lugar, es imposible comprender que conductas como esta sigan sucediendo en pleno 2024. En segundo lugar, parece que estos medios tan radicales se olvidan de que actualmente el consumidor de música tiene el poder de elección en sus manos. ¿Qué más da si se niegan a programar "Texas Hold´em" en sus difusoras? Cualquiera con un smartphone en su mano puede correr ahora mismo y darle play cuantas veces le venga en gana.