In-D: Residente, el equilibrio y el éxito

Si la música es un terreno subjetivo, el concepto de éxito dentro de la misma música lo es aún más. Todo depende del ángulo desde el que se observa. No existe música buena o mala, simplemente existe música adecuada o inadecuada para la ocasión. Como el código de vestimenta para un evento, la música adecuada para una cena formal no será la adecuada para una borrachera de universitarios. Así mismo, la banda o el álbum que para mí pudiera ser una obra de arte para usted, amable lector, podría ser simplemente basura.

Cada cabeza es un mundo, en el universo de lo creativo todo está basado en gustos y percepciones. De igual manera se vuelve complejo medir el éxito dentro de la industria musical. No es posible generalizar, no existe una métrica que define si tal o cual artista es exitoso o no.

Aún así, desde mi punto de vista puedo afirmar que para mi el éxito significa plantearse un objetivo (cualquiera que este sea) y simplemente alcanzarlo. Del mismo modo creo que existen dentro de la industria musical dos tipos de éxito: el éxito social y el éxito personal.

El éxito social lo encontramos en los artistas mundialmente conocidos. Esos que se embarcan en titánicas giras mundiales, esos de los que vemos sus rostros en espectaculares, comerciales, videoclips, entrevistas y portadas de revista. Esos artistas que se convierten en máquinas de hacer dinero pero que, lamentablemente, están rotos por dentro. La ansiedad, el estrés, las adicciones, la falta de privacidad, tranquilidad y tiempo personal hace que personajes como Britney Spears y Justin Bieber (por nombrar a algunos) caigan en un espiral de autodestrucción.

El éxito personal es el de aquél artista que entiende el juego de tal manera en que encuentra un modo de vivir por medio de su arte pero también se da el tiempo para vivir, para construir una familia, para descansar y disfrutar de las mieles del anonimato.

Como todo en la vida, lo ideal es encontrar un equilibrio entre el éxito social y el éxito personal. Llegar a ese punto en el que nuestro nombre sea reconocido por nuestro trabajo, pero que nuestra privacidad y estabilidad emocional se mantengan intactas.

Residente, artista puertorriqueño a quien conocimos por su meteórico ascenso a la fama con Calle 13, ha logrado lo que pocos: equilibrar la balanza milimétricamente para entrar en una especie de estado zen. El lanzamiento de su álbum "Las Letras Ya No Importan" nos muestra a un Residente que se ha reencontrado con el hacer música por gusto y no por obligación. Este nuevo álbum desafía el estándar de la música comercial actual. Cuenta con más de veinte canciones (algunas de ellas de más de seis minutos de duración), se atreve a tocar temas serios como el conflicto en Palestina, la vida y la muerte, el suicidio y la importancia de la salud mental.

"Las Letras Ya No Importan" no es un disco comercial. Se trata de un trabajo conceptual lleno de simbolismos, es un trabajo musical que invita a la reflexión y al autoanálisis. Es una mezcla multicultural, es un mensaje en la botella que es lanzado a la nada esperando llegar a los oídos adecuados. Me atrevo a asegurar que este álbum no se convertirá en un éxito de ventas, pero las personas que se tomen el tiempo de sentarse a escucharlo van a recibir un shot de inspiración difícil de encontrar en la industria musical de hoy en día.

Aún así, Residente sigue formando parte de una maquinaria cuya finalidad es generar billetes. De ahí que el disco cuenta con refuerzos comerciales como las colaboraciones con Busta Rhymes, Penélope Cruz, Christian Nodal, Rauw Alejandro, entre muchos otros.

Vale la pena resaltar el valor de un artista comercial para sentarse a crear un concepto musical que nos invita a bajar las revoluciones y escuchar. Vale la pena poner atención a voces como la de Residente quien pone sobre la mesa un tema constantemente ignorado: la salud mental. Vale la pena prestarle la atención a trabajos como "Las Letras Ya No Importan" para entender que el éxito no siempre implica cargar con un fajo de billetes en el bolsillo.

El álbum ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales. Difícilmente escucharemos algo de este disco en listas de popularidad, pero si usted ha llegado al final de esta columna es porque está abierto a que la información llegue hasta usted. Entonces no me queda la menor duda de que puede tomarse el tiempo de escuchar "Las Letras Ya No Importan" y dejar que la mente creativa de Residente lo sorprenda.