Si la crónica corriera a cargo del Perro Bermúdez, ya lo hubiéramos oído gritar a todo pulmón que el Plan B fue ¡un tirititito! Otros, más académicos, dirán que esto es el parto de los montes.
Con base en la síntesis de la iniciativa dada a conocer en la mañanera del lunes, la mayoría de los cambios propuestos impactan principalmente a Congresos estatales y ayuntamientos, mayoritariamente controlados o gobernados por Morena. Si nos enfocamos en el microcosmos de nuestro estado, encontramos un ejemplo válido.
De acuerdo con la propuesta presidencial, ningún congreso local podrá disponer de un presupuesto anual que supere el 0.70 por ciento del presupuesto general de egresos de la entidad correspondiente. El potosino dispone para este año de 326 millones de pesos, que equivalen al 0.46 por ciento de los 70 mil millones del gasto público total del estado. Esto significa que para llegar al tope de los 490 millones que representan el 0.70 mencionado, todavía puede autoasignarse otros 164 millones para lo que se le antoje. Aquí, la primera minoría en la legislatura la ocupa el Verde, con 9 de 27 diputados.
La iniciativa de la jefa del Ejecutivo federal se pone más interesante en lo que a los ayuntamientos se refiere. De entrada, los efectos que resentirían los nuestros serían potencialmente más favorables que perjudiciales.
Me explico: el proyecto presidencial determina que ningún municipio mexicano podrá tener más de 15 regidores. Ninguno de los potosinos rebasa ese tope. El único que tiene esa cantidad exacta es el de la capital, por lo que no le sería impuesta ninguna reducción. Otros seis municipios del estado (Soledad, Ciudad Valles, Villa de Pozos, Rioverde, Matehuala y Tamazunchale) tienen 12 regidores, por lo que tampoco a ellos las reformas, en caso de ser aprobadas tal como se enviaron, les significan ninguna modificación. En todo caso, podrían aumentar en tres el número de ese tipo de servidores públicos.
Pero luego tenemos algo que sin duda ameritará modificaciones a la iniciativa de la doctora Sheinbaum antes de ser aprobada. La grafica mostrada el lunes en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, dice textualmente "Reducción del número de regidurías, de 7 hasta un máximo de 15". Ciertamente, la frase no dice que siete sea el mínimo obligado, pero tampoco que puedan ser menos.
Esto es interesante en nuestro caso, porque 52 de los 59 municipios potosinos cuentan, por ley, con seis regidores (uno de mayoría relativa y cinco de representación proporcional). Si la modificación legal es aprobada en el Congreso de la Unión en los términos que fue enviada ¿habría que aumentar un regidor en esos 52 ayuntamientos?
Los únicos ajustes a la baja son un síndico en los siete municipios más poblados de la entidad, que actualmente cuentan con dos. Los restantes quedan igual, con uno solo. Obviamente, el ahorro del sueldo de siete síndicos no alcanza para cubrir el de 52 nuevos regidores. Así entonces, por lo menos en estas tierras, el propósito de reducción de gasto y mayor austeridad, hace agua.
El otro punto sobresaliente de la iniciativa establece que los consejeros, magistrados y altos funcionarios del INE, tribunales y órganos electorales de los estados, no podrán ganar más que la presidenta de México, cuyo sueldo neto para este año es de 134 mil pesos mensuales. Salvo los sobres con efectivo que se entregan bajo la mesa, oficialmente no hay aquí ningún funcionario de ese tipo que gane más que la doctora.
Sean cuales sean los efectos reales de estas modificaciones, una vez que se conozca la versión final aprobada en el Congreso de la Unión, lo cierto es que a quien más afectarán será al partido de la propia Presidenta, habida cuenta de que Morena detenta el control de 22 o 23 congresos estatales y de más de mil 200 de los casi dos mil 500 municipios mexicanos.
¿VAMOS O VENIMOS?
Más allá de las particularidades de los probables cambios en nuestra legislación electoral, lo que perturba el ánimo nacional es que no queda claro si con toda esta batahola de planes a y planes b estamos frente a un fracaso político, con la Presidenta de México como principal damnificada, o si lo que estamos presenciando es una muy sofisticada y maquiavélica operación política de alto nivel, cuyo fin último sería desprenderse de los impresentables aliados verdes y petistas.
Atendiendo a los hechos conocidos hasta ahora, con las pistas que han arrojado, y aun asumiendo que el Plan B salga al gusto de la mandataria, me parece que sí estamos ante un fiasco político con fuerte olor a derrota presidencial. Utilizo un referente que creo es bastante ilustrativo.
En los días previos a que se votara el Plan A (el miércoles 11) fue notable un despliegue mediático, de esos conocidos como nado sincronizado, que buscaba posicionar una narrativa en particular: que el esfuerzo que estaba haciendo y los riesgos que estaba corriendo la presidenta Sheinbaum valían la pena porque serían coronados con el arrinconamiento y abandono de sus crecidos y levantiscos asociados del PVEM y el PT, cuya compañía de viaje era cada vez más costosa y deshonrosa.
No era difícil asumir un razonamiento de ese tipo, luego de que verdes y rojos dijeran que no respaldarían el Plan A, y la jefa del Ejecutivo anunció que de cualquier manera enviaría al Congreso su propuesta, para que si con todas sus bondades era rechazada, la gente, el pueblo, viera claramente quiénes y por qué oscuros intereses habían votado en contra. Parecía una jugada muy astuta, siempre y cuando fuera la razón para romper alianzas tóxicas y rescatar principios éticos que Morena ha ido dejando atrás.
Esta percepción se robustecía con el nado sincronizado mediático que proclamaba una vuelta a los orígenes inmaculados, conducida con genialidad política. Incluso se enseñaron las garras el jueves 12 cuando la doctora habló de que lo ocurrido en la Cámara de Diputados un día antes "No fue una derrota, en política no hay certeza y nadie está vacunado frente a una traición". Todo mundo entendió a quienes se refería.
Ese enfoque, inteligentemente operado en medios importantes con firmas respetables, cambió en estos últimos dos o tres días. En esencia el giro retórico es en el sentido de que el Plan B siempre fue el Plan A. Muy difícil comulgar con semejantes ruedas de molino.
En el mismo afán de desentrañar estos extraños acontecimientos políticos, hay quienes han planteado una posibilidad bastante provocativa (con ese calificativo la lanzó Leopoldo Gómez en el programa La Hora de Opinar de Televisa el miércoles 11): que todo haya sido una maniobra de muy altos vuelos para poder decirle a López Obrador "Yo ya cumplí con tu encargo, pero no se pudo por culpa de esos miserables". Es decir, que deliberadamente se abortó una encomienda que no se podía rechazar pero que no era del agrado de quien debía operarla.
Una aproximación más confiable a la verdad quizá la consigamos avanzando el año, para ver en qué términos se renueva la alianza electoral de la 4T. La ruptura de la misma hace ya días que dejó de manejarse como algo deseable, sobre todo por el lado de Morena.
En este escenario de abatimiento presidencial, el que parece haber olido rápido la sangre es Ricardo Gallardo Cardona, quien no ceja en sus anhelos nepotistas, como si supiera que las reiteradas, claras y contundentes negativas recibidas hasta ahora provienen de instancias que pueden ser derrotadas. ¿O a qué otra lógica corresponde que el gobernador potosino le haya enmendado la plana a la presidenta de la República en eso de la conceptualización del nepotismo?
COMPRIMIDOS
Por lo visto el gobernador Gallardo Cardona y el ahora secretario de Educación, Mario Delgado, siguen siendo muy cuates. Durante muchos años el compromiso estatal de contribuir al subsidio de la UASLP estuvo condicionado "a disponibilidad presupuestal". Esa condicionante se suprimió en 2025, lo que ofreció mayor tranquilidad a la casa de estudios. Para este año la SEP volvió a imponerlo, lo que abre la puerta a que el gobierno estatal diga "no tengo suficiente dinero y no pago". Puede hacerlo, pero sería una locura volver a agarrar a patadas al oso dormilón justo cuando esté en complejas y frágiles operaciones para su sucesión.
A ultimas fechas los dirigentes y principales cuadros de Morena en San Luis se han visto mucho más activos en tareas de organización, formación de estructuras y de comités de vinculación ciudadana. Está bien, pero lo que deben tener claro es que su mayor urgencia en lo que falta de aquí a las elecciones es integrar y capacitar una gran fuerza antimapaches. Los verdes gallardistas son expertos en darle vuelta a los resultados electorales desde las mesas de votación. Si no los vigilan y contienen, van a volver a hacer lo mismo que le hicieron a Octavio hace cinco años. Conste.
El próximo día 31 de este mes se elegirá a la nueva directiva del Instituto Nacional de Administración Pública. La única planilla participante, por haber sido la única que cumplió los requisitos de la convocatoria, es un verdadero trabuco. Sus tres cargos principales los ostentan el doctor Eber Betanzos, la maestra Arely Gómez y la ministra de la Corte en retiro, Olga Sánchez Cordero. Se podrá votar vía electrónica entre las 11:00 y las 20:00 horas, desde cualquier lugar del país.
Hace una semana, con fotografías incluidas, revelamos aquí que en el tercer piso del paso elevado que se construye en el periférico oriente y la carretera a Rioverde, el contratista salió chambón y tuvo que improvisar "bancos" tres o cuatro veces más altos de lo normal, para conseguir la altura obligada. Interrogada al respecto, la titular de la SEDUVOP dijo que no era cierto, que todo estaba bien y que ni había leído el comentario. Una vez más me acordé de la genial alegoría de Luis González de Alba: "El científico dice que la superficie de la luna está formada por polvo y piedras. El fanático llega y afirma que es de queso. Y declara un empate". Igualito.
Y ya que en esas andamos: hace una semana sesionó, creo que por primera vez, un llamado "Consejo Consultivo del Aeropuerto de Tamuín", del que forma parte la secretaria de Turismo del estado. Sin precisar exactamente quién lo dijo, las notas periodísticas dan cuenta de que ahí se anunció que una vez que concluya su ampliación ese campo aéreo contará con ¡seis pistas! Quién sabe de cual fumarían. El aeropuerto de Atlanta, uno de los de mayor tráfico en el mundo, cuenta con cinco; el John F Kennedy de Nueva York tiene cuatro, igual que el más grande y moderno de todos, el de Pekín, y el Benito Juárez de la Ciudad de México tiene dos.
Hasta el próximo jueves.