Justicia o ajuste de cuentas

El caso de Rosario Robles y la “Estafa Maestra” tiene dos componentes que se repiten desde hace muchos sexenios y muestran el rostro de nuestra justicia. 

La rapidez con que se actuó y la severidad de la medida cautelar, prisión, parecieran indicar que se sigue aplicando la “ley del Talión”, igual que en los sexenios anteriores. Con haberle retirado el pasaporte o imponerle algún control electrónico, hubiera sido suficiente para que no huya.

Por un lado, debemos considerar aplaudible la aplicación de la ley en contra de quien se sospecha ha cometido un delito, que en este caso sería el abuso de confianza respecto a nuestros bienes nacionales, como es el dinero esfumado en un alambique de complicidades gubernamentales. 

Por otro, parece ser que en la forma se repite lo mismo: aplicación selectiva de la justicia. 

En este país, para recuperar la confianza, necesitamos “justicia a secas”, porque de otro modo, como lo es este caso, queda la sospecha de que la motivación que mueve el engranaje justiciero no es aplicar la ley, sino un ajuste de cuentas.

Se ha documentado que en el escándalo del “señor de las ligas”, durante la gestión de nuestro presidente al frente del gobierno del Distrito Federal, hubo varios organizadores, quienes pusieron una trampa al “señor de las ligas” y lo grabaron en video recibiendo el dinero. Uno fue el empresario argentino radicado en México Carlos Ahumada, quien pagó cara su osadía, con cárcel. Sin embargo, la prensa consigna otros personajes más, como la hoy detenida Rosario Robles, ex Jefa del Gobierno del Distrito Federal y el abogado Juan Collado, también encarcelado, de quienes se dice ayudaron a filtrar ese video a la prensa, desatando el escándalo que llevó a Bejarano a la cárcel y de paso enlodó a quienes hoy gobiernan.

Al presidente Juárez se le atribuye, entre tantas frases, una que destaca la tragedia de la aplicación de la justicia en México: “para los amigos justicia y gracia… para los enemigos la ley a secas”. 

Solo castigar a los caídos en desgracia y perdonar y proteger a los cercanos o afines, es hoy y parece que será la historia de México por siempre. ¿Usted cómo lo ve?

(Presidente de la Academia Mexicana de la Comunicación)

Twitter: @homsricardo