La crisis ambiental en la que estamos inmersos actualmente tiene su origen en los años 1,850s con la invención de los primeros motores de vapor de agua en Inglaterra, y que dan como resultado la invención del FERROCARRIL, creando una demanda de madera que empezó a arrasar con los bosques del planeta, principalmente en el hemisferio norte. La madera se empleaba para la construcción de la propia vía del tren en los durmientes que soportaban los rieles donde circulaba el tren, y además se empleaba para generar el calor necesario en las calderas de vapor de los trenes y crear la energía requerida para moverlos, este fue pues el inicio de nuestros actuales problemas ecológicos. Un ejemplo de esta devastación de bosques está en las montañas pedregosas que rodean nuestra ciudad de San Luis Potosí, donde no quedó nada de árboles y sólo hay pequeños arbustos y algunas raíces entre las rocas de lo que fueron bosques de pino y encino que destruyó el ferrocarril. Después vino la fuente de energía a través de carbón y petróleo, lo que generó en un principio el crecimiento desmedido de la explotación de MINAS DE CARBÓN en todo el mundo y que hasta el día de hoy siguen siendo el principal generador de GASES DE EFECTO INVERNADERO en el planeta.
La revolución industrial fomentó una REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA que desde un principio ignoró totalmente los efectos que tendría sobre el planeta en general y sobre nuestra salud en particular, pensando sólo en la eficiencia de las máquinas, principalmente pensando en el transporte de hombres y mercancías en un principio y más adelante en la generación de energía para la industria. En este caso, el ejemplo principal es la invención del MOTOR DE COMBUSTIÓN INTERNA a base de gasolina, que se desarrolló en Alemania a principios del siglo XX y que se industrializó totalmente en EU con la invención de la LÍNEA DE PRODUCCIÓN por Henry Ford, quien en un principio diseñó los motores utilizando ETANOL en lugar de gasolina, que es un derivado de los desechos vegetales producto de las cosechas y es mucho menos contaminante que los hidrocarburos, aunque la disponibilidad y descubrimiento de los campos petroleros en el mundo lo llevaron a diseñar el motor con base en el uso de gasolina en un principio y diésel más adelante. Con lo anterior se masificó su uso al grado que actualmente existen más de 1,500 millones de vehículos en el mundo utilizando PETRÓLEO y sus derivados principalmente como fuente de su energía.
Esta revolución tecnológica nos llevó a la REVOLUCIÓN DIGITAL que estamos viviendo actualmente. Se basa en el lenguaje binario y en la memoria de los cristales que se miden en BITES, KILOBITES, MEGABITES, GIGABITES, TERABITES, PETABITES y seguirán creciendo sus términos conforme aumenten las velocidades y capacidades de las computadoras que hoy controlan gran parte de los procesos de nuestras vidas y la hacen cada día más fácil, especialmente los medios de comunicación y envío de datos.
Pues bien, esta etapa digital que puede ser la que, por su fomento al CONSUMISMO, nos pueda llevar a la debacle ecológica final por la PRESIÓN ECOLÓGICA que nos han fomentado las grandes corporaciones que creen que manejan el mundo, sin darse cuenta que ellos también son víctimas de esta crisis ecológica y ya los empieza a golpear ECONÓMICAMENTE. Esta DIGITALIZACIÓN es la misma que nos puede ayudar a salir de este proceso de deterioro ecológico, ya que, al controlar los procesos de industrialización, de transporte y en general de nuestra vida diaria y hacerlos más eficientes ECOLÓGICA y OPERATIVAMENTE, nos está empezando a ayudar a bajar nuestra dependencia del CARBÓN y demás HIDROCARBUROS en nuestra vida diaria. Por ejemplo, la ENERGÍA SOLAR y sus fotoceldas y demás componentes son cada vez más baratas y eficientes por la propia digitalización de los sistemas; los AUTOMÓVILES ELÉCTRICOS y próximamente los de HIDRÓGENO también controlan sus funciones mucho más eficientemente por la digitalización de los mismos. La ENERGÍA EÓLICA se adapta rápidamente a la velocidad y dirección del viento por sus sensores digitales; los SATÉLITES que circundan el planeta nos están enseñando el grado de devastación que estamos cometiendo con detalle, que se reduce a metros cuadrados de precisión. El INTERNET es inconcebible sin medios digitales y están enseñándonos a tener comunicación a larga distancia, disminuyendo nuestra necesidad de movilidad con nuestros ineficientes vehículos terrestres, aéreos o marinos. Y la lista es interminable: relojes, televisores, aires acondicionados, refrigeradores, marcapasos, teléfonos, etc.
En 175 años hemos destruido más el planeta que en los 3 o 4 millones de años de evolución de nuestra especie HOMO SAPIENS, de lo cual hace sólo 3 o 4 generaciones, es decir desde nuestros tatarabuelos o bisabuelos hasta hoy.
La conclusión es que EN EL PROPIO MALESTAR ESTÁ LA CURACIÓN, y es la DIGITALIZACIÓN de los procesos, tomando en cuenta las VARIABLES ECOLÓGICAS. Pero la velocidad con que se vaya dando esta transformación positiva depende de nosotros en nuestra vida diaria. LO MÁS CARO ES LO QUE NO EXISTE O DISPONEMOS.