La familia y algunas frases

En la cultura popular hay frases que son verdaderas joyas; son enunciados que en mucho nos enseñan y llaman a la reflexión. En ocasiones, nada que discutir con la filosofía académica, desde la arena del mainstream.

Sin duda, Ian Fleming es uno de los grandes constructores de leyendas contemporáneas; su personaje James Bond es el ícono del agente secreto, en constante carrera para salvar su vida y cumplir con su misión. Libros, películas y muchos otros productos con altos niveles de circulación en el mercado dan cuenta de su penetración, de su presencia.

Una frase, de las tantas que podríamos poner como ejemplo, es la que dice, en su novela “Goldfinger”, lo siguiente: “Una vez es accidente, dos es coincidencia, tres, es acción del enemigo”, la cual, si se me permite por parte del lector, yo parafrasearía: “una vez es casualidad, dos es coincidencia, tres es conspiración”, lo cual encierra el mismo sentido: aquello que se repite en la conducta humana, nada tiene que ver con el azar.

Que a José Ramón “Pepín” López Obrador lo hayan señalado hace aproximadamente diez años por sus malos manejos como presidente del ayuntamiento de Macuspana, Tabasco, tema que incluso escaló a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde la entonces ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila de García Villegas se pronunció en contra del hermano de López, es una casualidad. 

Que a Pio López Obrador lo hayan desnudado recibiendo fuertes sumas de dinero en efectivo de manera irregular para el apoyo de la campaña de su hermano a la presidencia de México (la que duró dieciocho años), es coincidencia.

Que en septiembre pasado la esposa de Pepín, Concepción Falcón Montejo haya dimitido como síndico del ayuntamiento de Macuspana (sí, la pequeña patria de los López), en el que tenía a su cargo la presidencia de la Comisión de Hacienda de dicho municipio, en medio del escándalo de un desfalco por más de doscientos millones de pesos, junto con el resto del cabildo, suena ya a otra cosa.

Como a otra cosa suena que ahora la prima del López que habita en el palacio virreinal (eso era antes Palacio Nacional), la señora Felipa Obrador Olán haya sido beneficiada por adjudicaciones directas de contratos en Petróleos Mexicanos. Primero negado por la prima, luego por López y finalmente confesado por PEMEX, los contratos han sido ya cancelados, gracias a que se descubrió ante la opinión pública el asunto, porque si no, quien sabe hasta donde y cuando el silencio.

Así, de la casualidad a la coincidencia y de la coincidencia a lo que parece un patrón de conducta, donde la familia juega un papel importante.

En alguna de las tantas series producidas en torno a la figura de Pablo Escobar, se le escucha decir: “La familia termina siendo nuestro talón de Aquiles”. Vaya que López lo ha venido aprendiendo a golpes de parentela.

Pero hay más, mucho más que los parientes: “La amistad lo es todo. La amistad es más que un talento. Es más que el gobierno. Es casi igual que la familia”, dijo en “El Padrino” Vito Corleone.

Si vemos a los amigos del López palaciego, encontraremos casos, como el del señor Bartlett y su retoño, con aquel escándalo de la adquisición de los ventiladores, a los inicios de la crisis del COVID-19; o la multiplicación de las casas, en el caso de la familia Ackerman Sandoval, solo por citar un par de sus buenos amigos.

Eso sí, siendo justos, López ha sido ajeno, por lo menos en apariencia, en todos estos casos, y otros más. Por supuesto que le damos el beneficio de la duda, pues nada hay que lo vincule con tales linduras de sus parientes y allegados. Sin embargo, el que nada pase con ellos, puede ser casualidad la primera vez, coincidencia la segunda, pero la tercera…

Mucho habría que investigar en las cuentas bancarias de sus cercanos, tal como enseña la experiencia-

Parafraseando a Jaume Perich, dibujante y humorista español, en este país mucha gente se ha enriquecido por arte de mafia. Y no solo en el pasado neoliberal.

@jchessal