Boletera matrioska

Entre las largas filas que se generaron el pasado 4 de abril, durante la inauguración del que es ahora el proyecto consentido del gobierno de Ricardo Gallardo Cardona, el Dinoasis Aqua Park, había personas que se afanaban recogiendo los preciados boletos que los emocionados asistentes habían obtenido días antes.

Se distinguían por los chalecos que vestían y que portaban en la espalda un logotipo, el de la empresa boletera Fast Ticket.

Ésta era mencionada en los boletines oficiales como el conducto para adquirir los boletos, en los días previos a la reapertura del parque acuático.


Se trata de una marca que está viviendo una bonanza a la sombra de una de las actividades más florecientes que ha cultivado el gallardismo en sus distintas facetas: la celebración de eventos y  espectáculos.

Y es que Fast Ticket se ha convertido en la boletera oficial del gallardismo, proporcionando las entradas a los numerosos conciertos celebrados en la Arena Potosí, el Palenque y el Teatro del Pueblo de la Feria Nacional Potosina y los partidos de básquetbol del equipo femenil Santas de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, celebrados en el Auditorio Miguel Barragán. 

En Soledad de Graciano Sánchez, proporcionó las entradas, en teoría gratuitas, a las presentaciones artísticas de la recién concluida Feria Nacional de la Enchilada, e incluso atiende las numerosas charreadas celebradas en el lienzo Hermoso Cariño, ligado al equipo del gobernador, RG2.

La cercanía de la empresa con los centros gubernamentales de espectáculos y eventos se refleja en la existencia de módulos de venta dentro de recintos gubernamentales, como la Arena Potosí y la Fenapo, además del lienzo soledense ligado al gallardismo.

Incluso, en algún momento, los correos electrónicos de contacto que presentaba la página oficial de la marca, www.slpfasticket.com, eran direcciones electrónicas ligadas a la feria: ventas@fenapo.gob.mx y promoción@fenapo.gob.mx. 

Este "boom" se da, como ocurre en muchas actividades de esta administración, en medio de una total opacidad en torno a si existe algún contrato o concesión que ligue a los servicios que da la marca con las dependencias oficiales que la utilizan, relación que le da a la boletera una ventaja sobre la competencia. 

La propia wwwmarca está rodeada en la opacidad. Se maneja intencionalmente el término marca al hablar de Fast Ticket porque esta columna no pudo encontrar una empresa formal establecida que la respalde. 

Su página web y sus cuentas en redes sociales no establecen la razón social que está detrás de la marca, ni siquiera en su aviso de privacidad, en donde la aparición clara del nombre legal de la empresa y su dirección física son requisitos obligatorios en un instrumento de esa naturaleza por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.

El propio aviso es una burla, pues más que indicar la responsabilidad de la marca sobre los datos que el usuario le da, nada menos que nombre, teléfono y datos de sus tarjetas bancarias con que realiza los pagos, establece las políticas de uso de los boletos comprados.

Al marcar teléfono de contacto que proporciona la página, 4442097690, la única respuesta es una grabación que dice que el número no está disponible o se encuentra fuera del área de servicio. Al menos eso ocurrió en los tres días previos a la publicación de esta columna.

Para sorpresa de nadie, la Plataforma Estatal de Transparencia no alberga ningún documento que dé cuenta de una relación formal entre alguna dependencia y la marca, pese a la evidente simbiosis. Ni contratos ni concesiones ni nada.

Curiosamente, en alguna de las versiones de la página de Fast Ticket aparece un acuerdo de privacidad radicalmente distinto al mencionado líneas arriba, que aporta más datos sobre el origen y relaciones de la marca.

Este documento no menciona a Fast Ticket, sino a otra marca, Masivo Ticket, y a una persona en concreto, Esteban Ramón Reyes Rodríguez, al que se ubica como titular de los derechos de Masivo Ticket, otra boletera que ofrece servicios en Guanajuato, concretamente, en León.

La página web de esta marca es prácticamente un clon de la de su contraparte potosina. Sólo varía el color y los datos de contacto, pero comparten el mismo diseño, las mismas imágenes y hasta la cita de una frase atribuida a un gurú de la motivación, Paul J. Meyer: "La productividad nunca es un accidente. Siempre es la consecuencia de un compromiso con la excelencia, la planeación inteligente y el esfuerzo concentrado".


La relación es evidente hasta en el hecho de que Masivo Ticket no es una empresa, sino como Fast Ticket, sólo una marca.

De Reyes Rodríguez, el tenedor de los derechos de Masivo Ticket, no se logró obtener información. El aviso da un domicilio en León, Mar Báltico 212, Santa María del Granjeno, que resulta ser una casa, sin mayores indicaciones de que ahí opere una empresa.

 Pero como si se tratara de una especie de muñeca matrioska rusa, esa que en su interior contiene una versión más pequeña de si misma, el aviso de privacidad abre, de la nada, la puerta a otra marca: Boleto Fácil.

Sin detallar la relación, Masivo Ticket establece en su aviso que podría hacer llegar a sus usuarios mensajes de terceros "con quien Boleto Fácil tenga celebrados algunos convenios". También ofrece un correo institucional de esta marca, contacto@boletofacil.com.mx, para contestar dudas sobre los servicios de Masivo Ticket.   

La web a la que remite, www.miboletofacil.com.mx, no tiene semejanza con las otras dos marcas y es más bien escueta. Actualmente no promueve ningún evento. Lo más reciente fue un Festival del Caballo, celebrado la semana pasada en la Velaria de la Feria de León. En redes, ofreció palcos para la edición de este año de ese mismo festejo, celebrada en enero y febrero pasados.

Además de sus redes sociales, no ofrece ningún otro tipo de contacto y carece de aviso de privacidad.

En este punto, la siguiente pista la ofrece el logotipo. Se trata de una mano estilizada con el dedo índice extendido y las palabras que componen el nombre.

Desde julio de 2018, ese logo está registrado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual por parte de la empresa Estudios Primordiales en Mercadotecnia SA de CV, para usarse con fines educativos, formación, servicios de entretenimiento, actividades deportivas y culturales. 

Por fin, una entidad concreta aparece en esta historia. La empresa fue constituida en León el 16 de enero de 2017, según el Registro Público de Comercio de esa ciudad, por Luis de Alba Padilla, un magnate mediático del vecino estado, que también encabeza el grupo radiofónico Audiorama Bajío Comunicaciones.

La empresa propietaria de los derechos de la marca Boleto Fácil participa activamente en la realización de eventos, de los que obtiene importantes recursos. En 2024, de acuerdo al diario AM, obtuvo 20 millones de pesos por contratos de la Feria de León.

¿Habría contratos de la Fenapo, la Arena Potosí o alguna otra instancia vinculada al gallardismo con las empresas y marcas vinculadas a esta historia? La opacidad de las autoridades estatales y municipales impide corroborarlo. Pero lo que está a la vista es una relación evidente en actividades sumamente lucrativas.