A poco menos de 3 años de cumplir sus 100 años, el PRI ha evolucionado en su nombre, actores y denominación, pero no en sus modos, mañas y costumbres.
Bautizado originalmente en 1929 como Partido Nacional Revolucionario; pasa en 1938 como Partido de la Revolución Mexicana y finalmente, adopta en 1946 su actual nombre de Partido Revolucionario Institucional, en ese casi siglo de ejercicio intermitente de poder, sus primeros 70 años consecutivos de manera todo poderosa y dictatorial, por más que la narrativa oficial argumente que fueron el padre de las instituciones, sin aclarar si tuvieron madre y sobre todo, que significaron realmente esas 7 décadas para la sociedad y la democracia, la ciudadanía no olvida el alto costo de sus abusos, corruptelas y violaciones de toda la amplia gama de los derechos humanos y el subdesarrollo integral al que nos llevó como país, lo cual, por cierto, con el cambio de régimen, primero con el PAN de 2000 a 2012, y luego con MORENA de 2018 a la fecha, no ha cambiado sustancialmente, pero ese será otro tema a ser abordado.
Bien a bien, el debate se centra en cuando inició la debacle del PRI, aún y cuando algunos de sus pocos defensores argumentan que no hay tal, comparando con lo que pasó en su derrota en el año 2000, cuando prácticamente muerto políticamente, resucitó desde las cenizas en 2012, pero por otras múltiples coyunturas y variables externas, pero no porque su regreso fuera ampliamente extrañado.
Hoy, a nivel nacional, estatal y local el PRI se encuentra en un laberinto muy cercano al de la soledad, con liderazgos cuyos intereses personales muy superiores al bien común, con intenciones de llegar al poder por el "simple" hecho de tenerlo y con una sed de venganza contra MORENA que va más allá de cualquier oposición responsable.
Parecería que poco o nada pudiera salvar al PRI: Ni buenos, ni malos, ni locos. Con gran sorpresa y poca incredulidad, desconociendo si fue parte de su agenda, su demencia, una ocurrencia o parte de alguna negociación, vimos a un ex ferviente opositor del sistema priista, al exterminador de "víboras prietas, alimañas y tepocatas", quienes parecería que ahora domesticado por ellas, al ícono panista, el ex presidente Vicente Fox, reunirse muy sonriente en estos días en franca camaradería en las oficinas centrales del PRI con los liderazgos de ese partido. Sí, con quienes ahora representan lo que Fox alardeaba que votar por ellos sería un retroceso. Pero ni el mensaje que pretendieron dar con la presencia del ex vendedor de refrescos, podría salvar al otrora poderoso tricolor.
Salvado en muchos estados por las alianzas con el PAN en las pasadas elecciones, el PRI añora, aunque perdiera la presidencia en el 2000, aquellas 19 gubernaturas que ganó ese año; las 17 y 18 que mantuvo en las elecciones de 2006 y 2012 respectivamente; las 12 gubernaturas en 2018; enfrentarse a la dura realidad de tener 4 en 2021 y finalmente, mantener el poder en solo en 2 estados en 2026, ocurriendo una debacle similar en el control del congreso de la unión, en los legislativos locales y su ausencia en el poder en alcaldías, que algunas fuentes señalan que, en 2026, ese partido tiene alrededor del 10%, gobernando a 9.55 millones de electores.
Particularmente en San Luis Potosí, existen múltiples señales de la debacle del PRI que pueden encontrarse de bote pronto, reafirmando que los mejores escenarios para ese partido, y eso si se conjugan y cumplen escenarios hoy poco probables, sería que conservara su registro como partido político, con muy poca probabilidad de lograr una votación en 2027 de no más del 6%, y ganar por sí solo algunas más de las pocas alcaldías que hoy tiene, o más de las 2 diputaciones locales plurinominales que alcanzó en el 2024.
Por otro lado, la pugna entre el PRI de Sara Rocha y el PRI de Enrique Galindo continúa, dejando a un lado al PRI de la poca real y verdadera militancia, agravada con la visita al estado de su presidente nacional Alejandro Moreno, ya que si alguien tenía la esperanza de que con la presencia de Alito mejorarían las condiciones de unidad y trabajo, los mensajes que dejó fueron de sorpresa y engaño por de dejar abierta la posibilidad aliarse con el Gallardismo, el partido verde en San Luis Potosí; además de una serie de cuestionamientos concretos sin responder o con demagogia; los ataques indirectos a la inteligencia de Galindo, en caso de que decidiera competir como candidato de MORENA, y la simulación de la toma de protesta de los "Defensores por San Luis Potosí", modelo fracasado en el estado, al grado de que a la fecha no han publicado la lista de quienes ostentan esta figura en los distritos y municipios del estado, con la extrañeza de que muchas y muchos a quienes Alito tomó protesta, en un evento deslucido en la sede de ese partido que hizo añorar otros años y otros liderazgos, son personas muy cercanas laboral o personalmente a la presidenta Sara Rocha.
Por otro lado, a finales del mes de agosto, los datos publicados por el INE respecto a los militantes de los partidos políticos, parecerían darle una puntilla al PRI en San Luis Potosí, con la rejega resistencia de su presidenta Sara Rocha de aceptar las cifras y minimizar el impacto numérico de la realidad, al no aceptar que su partido ocupa el último lugar en militantes de todos los partidos políticos en el estado al registrar solamente mil 859 militantes apenas el 0.2% del total de militantes de ese partido en todo el país, lo que representa la falta de credibilidad, representatividad y confianza de la ciudadanía en ese partido, más cuando se compara con los pocos 20 mil 436 militantes que tenía registrados en 2023.
Por último, pero no menos importante, el PRI sufre de múltiples laudos laborales, multas y, sobre todo, la opacidad y la falta de transparencia y rendición de cuentas de parte de su comité directivo estatal, cumpliendo relativamente y con engaños sus obligaciones, al estar en duda entre muchos otros, los pagos, algunos por cientos de miles de pesos a proveedores como "Tuto Ariku Babawa", no, no es broma, así tienen registrados los pagos; o a empresas de Campeche o la Ciudad de México por consultoría o capacitación; gastos de mantenimiento o viáticos; o el comportamiento financiero, gastos de compra, ingresos y pérdida o utilidad de la venta de calentadores solares y tinacos, impunemente rotulados con el logotipo de ese partido y el nombre Sara Rocha, con la permisibilidad del adormilado CEEPAC, que junto a otros temas de la agenda, si Usted lo permite, en próximas entregas haremos el análisis con la profundidad correspondiente.
Muchas gracias por su lectura.