Como parte de una, me parece, muy fundada preocupación por la personalidad del señor López y sus consecuencias, me di a la tarea de contactar a un buen amigo, psiquiatra de profesión, a efecto de que me ayudara a entender muchas de las acciones, expresiones y arrebatos de este individuo. Así, me hizo llegar unas cuantas páginas con datos muy interesantes que hoy comparto.
En primer término y de manera muy ilustrativa, da un prefacio que nos permite unificar el sentido de la consulta. Según anota, “… la personalidad consiste en todas las características biológicas, psicológicas, sociales y espirituales que conforman a un individuo y lo hacen único. Se puede valorar descriptiva y/o psicodinámicamente. Descriptivo, a través de los rasgos (características permanentes de un individuo y que son observables a simple vista); psicodinámico, a través de la dinámica de los procesos psicológicos. Cuando los rasgos y dinamismos son demasiado rígidos y dificultan, alcanzando el nivel de problema, la adaptación del individuo a su sociedad y cultura se considera un Trastorno de la Personalidad.”
A partir de lo que López muestra, en general, en sus presentaciones públicas y las características más evidentes, tenemos que, desde una perspectiva fenomenológica-descriptiva, a partir de sus características observables, presenta rasgos paranoides y narcisistas, tal como lo determina el instrumento de diagnóstico DSM 5, que es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la American Psychiatric Association, empleado a nivel internacional como el instrumento más confiable y preciso para diagnóstico de enfermedades mentales.
Ampliando sobre esto, me anota el profesional consultado que, por cuanto hace a los rasgos paranoides se evidencian en “…todas esas características que muestra en sus desconfianzas y culpas a otros. Sus fuentes de sufrimiento y dificultades provienen del mundo exterior a él, no muestra actividad de observación hacia él mismo y lo suyo. El mecanismo de defensa principal es la proyección, ‘no soy yo, son los otros’.” Situación por demás evidente en sus conferencias de presenta mañaneras y, en general, cada que se le escucha hablar. Sus rasgos narcisistas son más que notorios por sus “…manifestaciones de necesidad de aplausos y aceptación.”
Desde este punto de vista psicodinámico, hay una personalidad con un nivel de funcionamiento Fronterizo (Borderline”) alto.
En este sentido y como mecanismos de defensa, “…lo malo de él lo ve en otros, por eso todos son culpables de lo malo que le ocurre a él y a lo suyo, lo cual es sobrevalorado por él mismo. Esta idealización es necesaria en el proceso de desarrollo, principalmente en etapas muy tempranas; esto se internaliza después y; gracias a infinidad de frustraciones no traumáticas durante la infancia y adolescencia, se llega a los 30 años de edad; idealizar después de los 30, habla de deficiencias en este campo. Entre más “insostenibles” sean las idealizaciones, más primitivo e infantil es este dinamismo. Es decir, los individuos más infantiles que no lograron un cierre suficiente en la niñez/adolescencia idealizarán en la adultez y de manera infantil-primitiva.”
Hay una devaluación del exterior, “…mecanismo de defensa opuesto a los anteriores, que va dirigido a lo que no es como él. La identificación, es decir, el ser como el otro, es necesario para tener identidad. Entre más adulto lo sigas usando, más infantil y primitivo eres.”
Por lo que hace a la prueba de realidad, referida a la función psicológica que da contacto y relación con la realidad al individuo, señala el psiquiatra: “Un adulto se espera que tenga una adecuada relación con la realidad, se dice que tiene una Prueba de Realidad adecuada, en términos comunes es la sensatez. La pérdida de Prueba de Realidad significa una distorsión grave de la realidad y es el sine qua non de la psicosis, la locura, es prácticamente lo que la define. Entre la sensatez y la insensatez grotesca, por así decirlo, hay distorsiones pequeñas de todos los grados. Entre más insensatas sean, más enfermas. Muchas de estas distorsiones pequeñas no llegan al grado de psicóticas, pero si llegan al grado de ser desatinadas. Esa son propias de los niveles borderline de funcionamiento, los fronterizos (entre lo sensato y lo insensato). Así se percibe el personaje consultado” (López).
Finalmente, por lo que hace a la autoobservación, función necesaria para la percepción de uno mismo, sobre López me indica el profesional: “…en él es poca, evidentemente.”
Poco o nada que agregar.
@jchessal