Con el estilo personal que ha caracterizado a la presidenta Claudia Sheinbaum, el pasado martes rindió ante la nación su segundo informe de gobierno. El primer tercio de su mandato está por cumplirse y los actores sociales del país evalúan permanentemente el trabajo de una mujer que, por vez primera, se hace cargo de resolver viejos y nuevos retos de la gobernanza.
Si nuestra democracia estuvo a prueba en la elección que la llevó al poder, ahora es indispensable mantener el trabajo y la mira en la construcción de metas. Todo balance sobre la actual Presidencia de la República requiere una primera aduana individual, que nos ubique en el rol que tenemos cada uno y en nuestro aporte al desarrollo del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum cumplió con la entrega del Informe al Poder Legislativo y ofreció un mensaje en una ceremonia en Palacio Nacional. El texto, contenido en un ejemplar voluminoso, permite una clara aproximación a su pensamiento. Indica: “La transformación histórica política y social que vive México ha sido posible por el cambio de mentalidad de nuestro pueblo, por el florecimiento de la esperanza para construir una nación para todos y no solo para unos cuantos; que lograra establecer una democracia plena, plural e incluyente, basada en un proyecto de justicia social y con la clara conciencia de que, para preservar nuestras libertades, se requiere defender la soberanía nacional”.
En la primera parte, denominada Presentación, establece que “la democracia solo puede florecer en la prosperidad compartida, en la igualdad de oportunidades, por eso la principal tarea de nuestro gobierno ha sido mejorar las condiciones materiales de la población”.
Las cifras que ofrece expresan la tarea de un equipo. Muchas de ellas en términos generales las planteó en su mensaje. Justo en esa ocasión quienes se llevaron los aplausos fueron los integrantes de su gabinete de seguridad, conformado por Ernestina Godoy Ramos, Fiscal General de la República; el General secretario, Ricardo Trevilla Trejo; el Almirante Secretario, Raymundo Pedro Morales Ángeles; el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; y la Consejera Jurídica, Luisa María Alcalde, pues la reducción de delitos va a la baja y el golpe al crimen organizado ha merecido reconocimiento nacional, e incluso en el extranjero. También destacó el reconocimiento al Secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Dentro de la clase empresarial, algunos asistentes fueron Carlos Slim Helú, y Carlos Slim Domit, de Grupo Carso; Jorge Nacer, de El Economista; Emilio Romano, de la Asociación de Bancos de México; David Daniel, de Dahnos; Olegario Vázquez Aldir, de Grupo Vazol; Francisco Cervantes, expresidente de CCE; Daniel Chávez, de Grupo Vidanta y Samuel Fastlicht, de Grupo K.
Quien ese día también se llevó las palmas por su operación en el Congreso de la Unión fue el diputado Ricardo Monreal que, vale la pena puntualizar, a últimas fechas se ha convertido en un operador político con resultados muy favorables para Palacio Nacional; el vacío de operación política por la ausencia de Adán Augusto López, ha sido ocupado por varios personajes, uno de ellos, el propio Monreal, prueba de ello fue que la apertura del Congreso se llevó sin ninguna confrontación mayor con las fuerzas opositoras, sino por el contrario se dio un diálogo constructivo y positivo que siempre se requiere por el bien de México.
Así inicia la mandataria el tercer año —la mitad del sexenio—, con aprobación constante en la opinión pública, ampliando la gama de asuntos a resolver y concentrada, tratando de no distraer la agenda con los comentarios y las travesuras de propios y extraños. Como dice la doctora Sheinbaum: “cabeza fría” para avanzar en las metas.
@UlrichRichterM
(Abogado y activista)