“Dos efectivos del Ejército Mexicano y un miembro más de la Guardia Nacional, asistieron a la sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), previo a las elecciones judiciales del 1º de junio”.
Me decía un viejo amigo el otro día, -A ver tú, que tanto criticas a los militares, ¿qué haríamos sin ellos ante tanta inseguridad? Le contesto. -Yo no los critico, solo que los han convertido o se han dejado convertir en “chile de todos los moles”.
Siempre he estado en contacto con militares, familiar y laboralmente, desde chavito me hipnotizaba cada que iba y me paraba en las rejas del antiguo y nostálgico Colegio Militar a ver los cadetes en la calzada México-Tacuba. Y con los años, de una u otra forma me he relacionado con militares, hasta la fecha conservo gratas amistades, tipos de una sola hechura, sin costuras, sin muchos remiendos en su carácter, firmes y directos, en lo general. Aunque hay de todo, en la “villa del señor”. Pero eso sí, ellos como la mafia, la “cosa nostra”, -lo nuestro-, ellos se cuecen aparte y solo entre ellos, “se lavan la camisola militar sucia en cuartel”.
El asunto que me ocupa es que los he visto transitar en todas las áreas de seguridad y justicia de los tres niveles de gobierno, desde el siglo pasado y pues lo civil sucumbe ante la ola verde, sumado a lo tibios y pusilánimes de muchos civiles en áreas de seguridad y justicia, mala prognosis, o como dicta Apocalipsis 3:16 “Pero por cuanto eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitare de mi boca”.
¿Es bueno que los militares estén trabajando en estructuras de seguridad y justicia, que idóneamente deben estar en manos de civiles? Pues, eso es militarización, a decir de Sabina Rosas y Carlos Pérez: “El predominio de las instituciones militares como ejes centrales de la política de seguridad pública y la adopción por los actores -en principio, civiles- de lógicas y practicas militares”.
Me comentaba un empresario millonetas que él veía bien a militares en funciones de seguridad pública, que no le preocupaba mucho ese asunto. Pero le digo que cada vez más la expansión de las tareas, el presupuesto y sobre todo la influencia, va a tener implicaciones en la vida civil-política de México.
Mire estimado lector, un militar sí puede ser jefe de una institución policial o ser fiscal, o un soldado incorporarse a cualquier institución del estado, pero un civil -policía-, nunca va a ser jefe de la Zona Militar ni mucho menos ser parte de una Unidad Militar, como un batallón.
TAPANCO: “El General”, -Los Tigres del Norte-. “Jefe de Jefes”.
“Un general ha caído”
Dijo la televisión
Cuando le dieron el puesto
Pensaron que era el mejor
Por culpa del contrabando
Ahora está en la prisión”.
X @franciscosoni