Los más necesitados y los más olvidados

“Híjole, no se puede rebasar 

en curva recta, mi jefe”.

Son a los que más asesinan, carne de cañón para casi todo, los traen en la mira el crimen organizado, hasta el rufiancete de la colonia más indigente los increpa, tienen bajísimos salarios, prestaciones muy pocas y casi como de limosna, ¿Y qué creen? son los que están en la primera línea de defensa de la delincuencia y son el receptáculo de las más aberrantes prácticas de seguridad pública municipal, si, adivino, “Los Policías Municipales”.

A invitación participé hace un par de días en un webinar, “Perspectivas para la mejora en las condiciones laborales de las policías en México”, organizado por la organización México Evalúa con panelistas metidos en el tema, como Sandra Ley coordinadora del programa de seguridad México Evalúa; María Elena Morera de Causa en Común; Guillermo Castillo director general adjunto de políticas y censos nacionales de gobierno del INEGI y como moderador Rodrigo Meneses profesor investigador del CIDE.

Algunos datos para darnos una idea del tamaño del problema: 

En un contexto general existe una crisis de violencia e inseguridad, la creciente militarización de la seguridad pública y las policías municipales con bajos niveles de profesionalización. 

El 43% de los policías municipales percibió ingresos mensuales de entre 5 mil y 10 mil pesos. Permanecen los turnos laborales de 24X24 y de 12X24. Reciben ordenes que no les corresponden a sus facultades como encargos personales y pagos de cuotas. Pagan de su bolsillo: calzado, fornituras, uniformes, papelería y reparación de patrullas. Tres de cada diez mujeres policías han sufrido acosos sexuales. 

Los policías municipales han efectuado 397 movilizaciones defendiendo sus derechos con 172 paros, 163 manifestaciones y 63 emplazamientos a paro. El 36.5% de los policías municipales se alistaron por necesidad económica y desempleo. En lo que va del sexenio han sido asesinados dos mil 178 policías, 360 en este año, Guanajuato, Guerrero, Zacatecas, Michoacán y Jalisco, encabezan la lista. 

TAPANCO: ¿Qué se propone? Un censo nacional para definir el estado de fuerza de cada entidad de acuerdo a su geografía y problemática delictiva; Una estrategia nacional para el desarrollo y homologación de capacidades técnicas; Un standard de condiciones laborales para las policías locales; Fortalecer, diversificar y aumentar la recaudación municipal para promover la independencia fiscal y distribuir la carga fiscal; Crear sobre tasas mínimas de impuestos del Estado etiquetadas para la mejora de las condiciones laborales de los municipales; Crear fideicomisos con participación de sectores públicos, privados y sociedad civil; Establecer una fundación dedicada a mejorar las condiciones laborales y multiplicar las fuentes de financiamiento propio de las corporaciones policiales junto con donativos privados.

Deducía un policía municipal veterano, “me pagan como de quinta, trabajo como de sexta”.  

@franciscosoni