Un recordatorio del 2020… y su extensión en el 2021 y 2022…
El 2020 fue un año distinto y difícil. Un virus apareció súbitamente modificándolo TODO particularmente la movilidad social y la vida en comunidad. Todo cambió. Y nos vimos obligados a indagar y diferenciar entre mares de información. A tratar de dilucidar entre qué era lo cierto y qué era lo incierto; qué era lo científico y qué era lo fantástico; qué era lo real y qué era meramente lo mediático.
En el 2021 el virus SARS-CoV-2 causante de la COVID-19 continúo mutando -como hacen todos los virus y como sucede en las pandemias-, y nos enfrentamos a nuevas “variantes de preocupación”: Delta y Omicron. Y tuvimos que “seguir cuidándonos” y distanciándonos. Pero gracias al avance, velocidad y habilidad de científicos y epidemiólogos pudimos acceder a mejores datos basados en evidencia, y tanto autoridades como ciudadanía en general aprendimos a distinguir, priorizar y a avanzar a nuestros distintos ritmos.
Y ahora volteamos más a ver a los demás y valoramos a quiénes muchas veces no valorábamos o dábamos su trabajo por sentado tanto en el sector público como privado: médicos, enfermeras, laboratoristas, camilleros, personal de limpieza, personal de seguridad, reporteros, periodistas, maestros y docentes, quienes atienden y operan trámites u otorgan y prestan servicios, quienes recogen la basura, quienes operan el transporte público, quienes despachan en una tienda y tantos servicios más. Y hoy siguen siendo los héroes que han tratado de sacar adelante la vida en comunidad.
Y seguimos reaprendiendo a vivir en comunidad y a pensar más en los demás. Y continuamos redescubriendo los significados de el bien común y el interés común.
Accedimos a más información, se desplegaron estrategias de vacunación, se tomaron algunas buenas decisiones de contención, pero nunca fue suficiente.
Aprendimos, sí, pero seguimos dando pasos en falso.
Para el inicio de este 2022 los contagios no dan tregua; la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya advierte que la cuarta ola en México será superior a la tercera, y aunque pareciera menos agresiva para el sistema inmune -eso está por verse-, los servicios médicos públicos y privados siguen saturados, no hay suficientes pruebas, no hay suficientes vacunas, no hay suficiente solidaridad y se acercan nuevamente las restricciones sociales, aunque con criterios menos estrictos que los dos años pasados, pues la economía y la salud mental ya no lo resisten.
Muchos son los retos y los aprendizajes que dejó el 2021 (como extensión del 2020). Pérdidas, ausencias, distancias, desigualdades, desesperanzas y tristezas. Y los problemas en materia de salud, desempleo, inflación, falta de crecimiento económico, inseguridad pública y varios en asuntos de educación siguen siendo muy notorios, aún más.
Como personas esperamos tiempos mejores; y como sociedad seguimos esperando mejores estrategias gubernamentales.
Sacudámonos este incierto panorama de inicio de año y centrémonos en las oportunidades que el 2022 nos ofrece. Tomemos mayor conciencia colectiva.
Hoy tenemos más información científica, médica y gubernamental sobre nuestra vulnerabilidad ante el virus y sobre lo que debemos hacer, y lo que no, para modificar nuevamente nuestra vida pública y en comunidad los próximos meses. La sociedad y el gobierno ya cuentan con datos y evidencia para tomar decisiones. El trabajo en equipo es lo único que nos puede ayudar.
Qué el 2022 sea un año lleno de esperanza en que las cosas puedan ir mejor. Que vengan nuevos aprendizajes, mejores decisiones y que surjan mejores soluciones a los problemas públicos y de interés general que nos aquejan y nos angustian como sociedad, principalmente el de la salud. Que sea un año en el que sigamos aprendiendo a priorizar y a solidarizarnos como comunidad: que seamos más RESPONSABLES en la búsqueda del bien común.
Hoy más que nunca se requiere RESPONSABILIDAD y trabajo en equipo, del gobierno y de la sociedad.
Feliz año 2022. Mis mejores deseos para todos nuestros lectores.
Maestra en Asuntos Políticos y Políticas Públicas
anacristinales@gmail.com