Manifiesto por México

Hay un amplio sector de la sociedad mexicana, de esa población total que habita nuestro país que creemos en el Estado de Derecho como la mejor forma de organización de un pueblo que comparte un territorio, una historia, un presente y un buen futuro.

Creemos que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo, así como que todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. Por eso también creemos en que tomó una decisión para constituirse en una república representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Creemos en que pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados y la Ciudad de México, en lo que toca a sus regímenes interiores, en los términos respectivamente establecidos por la Constitución Federal y las particulares de cada Estado y de la Ciudad de México, al igual que creemos que el pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

Sin embargo no creemos que las decisiones del pueblo puedan tomarse por encima o eludiendo lo que la propia Constitución determina por lo que no creemos que se pueda concentrar en una sola persona la toma de las decisiones fundamentales de la patria, ni aun bajo la simulación de un Poder Legislativo que obedezca ciegamente los designios del Presidente de la República. Ni hoy ni nunca, por lo que no creemos tampoco en que este régimen actual sea lo mejor para México, como tampoco lo fueron los anteriores, al margen de colores o partidos.

No creemos que se pueda violar las normas bajo pretexto alguno, ni siquiera el de la voluntad popular a mano alzada. Para ejercer su soberana libertad de cambiar su forma de gobierno, el mismo pueblo decidió que la Constitución no perdería su fuerza y vigor, por lo que, si se llegare a establecer un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido. Por eso creemos que solo la observancia de la Constitución es la ruta para transitar hacia el futuro de México.

Por eso, creemos que la reforma constitucional en los términos del artículo 135 de ese ordenamiento es la única vía para las transformaciones, no las acciones populistas al margen del orden normativo. Ni en el pasado, ni en el presente, ni en el futuro.

Creemos en que al desarrollo económico nacional concurrirán con responsabilidad social, el sector público, el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad económica que contribuyan al desarrollo de la Nación. Por eso, no creemos que los proyectos devastadores del medio ambiente, creados por capricho o por intereses exclusivamente económicos sean una opción, pues denotan una falta plena de esa responsabilidad decidida por el pueblo en la norma constitucional. Tanto antes como ahora.

No creemos tampoco en la dilapidación de los recursos públicos, en la expoliación de los dineros de un Poder en beneficio de la imagen de otro, en la dádiva social como pago del precio de sufragios. Ni ayer, ni hoy ni nunca.

Creemos que, como decisión fundamental del pueblo mexicano, la democracia no solamente es una estructura jurídica y un régimen político, sino que es un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. Por eso, no creemos que las decisiones que favorecen solo a un sector y no a la totalidad de los habitantes de México, son un atentado en contra de la democracia, pues ésta no es solo una cuestión de números y votos.

Por eso creemos que México merece más de lo que tiene ahora y ha tenido antes.

@jchessal