Merecida y justa victoria

¡Muchas felicidades a la ciudadanía potosina de la capital, por su triunfo del día 1º de julio!

Su victoria electoral del pasado domingo, fue un ¡Ya basta! a la arbitrariedad, a la prepotencia, a la corrupción y a la opacidad de una autoridad que usó el poder para medrar y enriquecerse. Creyó que, con mentiras, y un manejo desaseado y corrupto de las finanzas municipales, podría reelegir se para luego escalar a la gubernatura del estado. No tuvo capacidad para entender que el pueblo potosino está acostumbrado a luchar y a defender sus derechos. Asumió que podría engañarlo con el expediente tramposo de regalar con dinero ajeno, agua, mochilas o tortillas. Le faltó al respeto a los ciudadanos con su campaña permanente de autopromoción, simulando como noticias, simples gacetillas pagadas con el presupuesto público. Eso le costó una derrota estrepitosa en las urnas.

Por su parte, Xavier Nava, con el apoyo del PAN y del MC, entendió el enojo ciudadano y enfrentan do amenazas y agresiones, encabezó el esfuerzo ciudadano que lo convirtió, con casi el doble de votos, en el próximo presidente municipal, como lo habíamos anticipado en este espacio.

Se trata de una hazaña cívica de proporciones históricas, porque los potosinos tuvimos que luchar cuesta arriba, para superar mentiras, amenazas, compra de votos y hasta el temor a represalias que el alcalde reeleccionista practicaba abiertamente, impunemente, violando todo tipo de leyes, sin que hubiera autoridad que lo impidiera o limitara. Durante más de dos años y medio se dedicó a hacerse de propiedades, como consta en la demanda penal que el Frente Ciudadano Anticorrupción encabezó y a simular una falsa popularidad, pintando de amarillo propiedades privadas y públicas y apareciendo todos los días en diversos medios regalando agua o inaugurando obras incompletas y mal hechas. Abandonó sus responsabilidades de proveer servicios públicos, seguridad, alumbrado, vialidades, agua y drenaje. Para promover su imagen personal, gastó recursos municipales. Sin tener todavía las cifras oficiales, me parece, por simple observación, que rebasó por mucho, los límites de gasto de campaña permitido en la ley, por lo que le corresponderá a la autoridad electoral determinarlo con exactitud y aplicar sanciones conforme a derecho. Sus enormes espectaculares anunciaban con ilegal anticipación y prepotencia, “ya ganamos”, que al final de cuentas resultó un gasto inútil más y un engaño más.

Este triunfo del pueblo potosino no solo tiene un importante significado político, sino también encierra un alto contenido pedagógico. Creo que enseña a la sociedad civil que tenemos que estar muy atentos a las acciones y decisiones de los partidos políticos para exigirles probidad, responsabilidad y transparencia a la hora de designar a sus dirigentes y a sus candidatos. Lo que hacen los partidos políticos no solo les incumbe a sus militantes, sino a toda la ciudadanía, porque si no actúan con eficacia y alto sentido de responsabilidad, van a presentar candidatos en cada elección que luego, como en el caso presente, resultan un fiasco y producen daños cuantiosos a la comunidad entera, por malos manejos, por la mala prestación de servicios, por falta de orden y de seguridad en las calles y plazas.

En verdad, es mucho lo que arriesgamos los ciudadanos, si no vigilamos lo que hacen los partidos políticos y luego los funcionarios cuando llegan al poder.

En México los partidos, todos, en mayor o menor grado se han corrompido. Sobre todo, desde que empezaron a recibir cuantiosas aportaciones de dinero público. Se desataron las ambiciones y el apetito por el dinero fácil en los partidos y después, en los puestos públicos, de tal manera exagerados, que muchas personas estarían dispuestas a cualquier cosa con tal de alcanzar una diputación, una senaduría o la alcaldía de su municipio. ¡Cómo de que no! Individuos que nunca han tenido ingresos suficientes y han padecido estrecheces o hasta hambre en la familia, están dispuestos a cualquier cosa con tal de salir de jodidos y formar un patrimonio. Esto es lo que pervierte todo el sistema político y a todos los partidos. Dinero, dinero y más dinero, es la manzana de la discordia, que extingue las convicciones y los ideales. Por eso en la nueva era política que está empezando, con un PRI casi en extinción y con la nueva mayoría hegemónica del partido Morena, habrá que refundar a los partidos, como por ejemplo al PAN, que requiere hacer un ejercicio de autocrítica sincera y reconocer culpas, si quiere volver a conquistar la confianza de los mexicanos.

En las democracias más avanzadas del mundo los partidos políticos juegan un importante papel. Son el único medio que tienen los ciudadanos de participar en la vida pública de manera ordenada e inteligente, con estructuras internas y estatutos de aplicación ineludible. Con principios políticos claros que les permitan a los ciudadanos conocer la filosofía y la orientación ideológica de sus dirigentes y de sus candidatos y que permita a sus propios militantes conocer las reglas de su funcionamiento interior para poder competir con otros militantes por alcanzar una candidatura.

Formar parte de un partido político entraña además convicciones políticas muy importantes, como por ejemplo la de reconocerse solo como una parte del todo social y, en consecuencia, que habrá otras partes o partidos contra los cuales competir.

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TRANSPARENCIA UNIVERSITARIA

La Universidad, es el semillero de profesionistas y técnicos que ya en el desempeño de su profesión, son los que tendrán la mayor responsabilidad de trabajar no sólo por sí mismos, y por sus familias, sino también por el Bien Común del país todo. Todos los mexicanos, pero mas aún los egresados de las universidades, tienen la obligación moral de aportar algo al esfuerzo de extirpar el cáncer destructor de México que es la corrupción-impunidad. Para ello sería una gran aportación, que la Universidad de la que provienen, sea un ejemplo nacional de probidad y transparencia en sus finanzas, que también se forman con el esfuerzo y el trabajo de los ciudadanos. Existen muchos indicios de que en nuestra universidad hay una opacidad que oculta manejos indebidos y muy cuestionables, en favor de una élite de favoritos y amigos del rector en turno, que con frecuencia invocan el manido principio de la autonomía universitaria, para ocultar desvíos gigantescos, como el de la “Estafa Maestra”.

Es una verdadera vergüenza, que siendo las universidades los principales centros de enseñanza y de cultura del país, algunas de ellas han sido señaladas por la Auditoría Superior de la Federación como involucradas en lo que es ya el más grande desvío de recursos públicos (7,600 millones de pesos), EN EL SEXENIO ACTUAL, en una docena de operaciones completamente irregulares.

lujambio06@hotmail.com