Historias de la creación del mundo
El elefante le reclamó al Señor:
-¿Por qué me hiciste tan grande?
La misma queja le presentó la ballena, e igual reclamo le hicieron el hipopótamo y el rinoceronte.
La pulga le reclamó al Señor:
-¿Por qué me hiciste tan pequeña?
La misma queja le presentó la chinche, e igual reclamo le hicieron el piojo y la garrapata.
El caballo le reclamó al Señor:
-¿Por qué me hiciste mediano, y no grande o pequeño?
La misma queja le presentó la cebra, e igual reclamo le hicieron el asno y el ciervo.
El Señor supo entonces que jamás le daría gusto a ninguna de sus criaturas.
¡Hasta mañana!...