Mirador

Un soneto en Viernes Santo.

¿Y ese afán por negarte y resistirme?

¿Y ese volverte sordo a mi llamado?

¿Y ese fingirte muerto y sepultado?

¿Y ese clavar tu puerta por no abrirme?

¿Y ese tu vano intento por huirme

si soy la cruz y tú el crucificado?

¿Y ese quererte ir, desatentado,

si eres el preso y yo la cárcel firme?

¿Cómo podrás echarme de tu lado,

si yo soy la corona de tus sienes

y la llaga que rompe tu costado?

Sé mi cautivo, pues. Te he derrotado.

Señor: te tengo ya porque me tienes.

Porque te busco, Dios, ya te he encontrado.

         

AFA.

¡Hasta mañana!....