Cuando alguien no cumple su palabra, don Abundo el del Potrero dice:
-Por eso no llueve.
Cuando alguien dice un despropósito, don Abundio sentencia:
-Por eso no llueve.
Cuando alguien hace una indebida acción, don Abundio dictamina:
-Por eso no llueve.
Cuando alguien maldice, o miente, o levanta un falso testimonio, asegura don Abundio:
-Por eso no llueve.
Cuando alguien no va a su iglesia, cualquiera que sea su iglesia, don Abundio juzga:
-Por eso no llueve.
No sé si sea cierto lo que el don Abundio juzga, asegura, dictamina, sentencia o dice.
El caso es que no llueve.
¡Hasta mañana!...