Mirador

Me habría gustado conocer a Jonathan Barbieri.

Hasta donde he podido averiguar era un pintor estadounidense de origen mexicano. Tenía parientes en Oaxaca, y con ellos formó una sociedad para producir mezcal. Lo bautizó con raro nombre: “Pierde almas”, y en la etiqueta puso una expresiva frase: “¡Otra vez esta maldita felicidad!”.

Barbieri patrocinó el coctel de inauguración de la muestra de pinturas de Diego Rivera en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Sirvió a los invitados antojitos mexicanos rociados con cerveza de México y su volcánico mezcal. La exposición fue un éxito, pero hasta la fecha no se sabe si el buen suceso se debió al mérito de la obra de Rivera o al coctel que Barbieri organizó.

Todo arte es al final arte de vida. No es artista quien no practica el arte de vivir. Ese arte es canción y poema; es belleza; es aventura, amor.

Me habría gustado conocer a Jonathan Barbieri.

No sé si sabía pintar.

Sí sé que sabía vivir.

¡Hasta mañana!...