VARIACIONES OPUS 33 SOBRE EL TEMA DE DON JUAN
Todos los enemigos de Don Juan han muerto.
-¡Felices ellos! -piensa el caballero.
Dos, sin, embargo, permanecen vivos, si no de cuerpo sí de espíritu. Son escritores, y quien escribe sigue viviendo en su escritura. Don Juan los detesta a ambos. Si tuvieran vida se las quitaría.
Uno se llama Tirso de Molina. Hombre de sotana, calificó de burlador al sevillano. Jamás burló Don Juan a una mujer. Sedujo a muchas, eso es cierto, pero a ninguna prometió nunca matrimonio para conseguirla. Fue un seductor, no un burlador.
El nombre del otro escribiente es Gregorio Marañón. Este se atrevió a decir que Don Juan no era hombre verdadero, pues careció de la entereza varonil que se requiere para ser fiel a una sola mujer. No fue hombre Don Juan, dijo, pues tuvo muchas mujeres. La paradoja ofende al hidalgo, y lo hace lamentar que sea imposible desafiar a duelo a Marañón.
Don Juan se siente incomprendido por los hombres.
No le importa. Las mujeres sí lo comprendieron.
¡Hasta mañana!...