“Según mi experiencia,
las personas que no tienen vicios
tienen muy pocas virtudes”.
Abraham Lincoln.
En los Estados Unidos se meten hasta el “tirol” de las paredes, dicen las malas lenguas, bueno, les comento que Richard Nixon por allá de 1971 siendo presidente dijo: “Qué la adicción a las drogas era el enemigo público número uno de los Estados Unidos”.
Invierten los gringos casi 50 mil millones de dólares en el presupuesto anual para combatir el consumo de drogas, con una mortandad acumulada por sobredosis de 1.15 millones desde hace veintiséis años. Ahora quieren una política más agresiva para el control de las drogas, pero hacia afuera, con un endurecimiento brutal contra el fentanilo ilícito, sus precursores químicos consideradas como armas de destrucción masiva y contra los carteles mexicanos, ya legalmente tipificados como organizaciones terroristas extranjeras.
Si bien tuvieron el año pasado hubo una disminución del 24% de las muertes por sobredosis de fentanilo, el consumo por las sintéticas y la cocaína no deja de ser un problema de salud pública. Reconocen que el problema de las drogas es un tema que debe ser abordado desde la perspectiva de combatir la producción y el tráfico, porque ello es absolutamente indispensable para disminuir la oferta, asimismo saben que su plan debe contener medidas y políticas públicas dentro de los Estados Unidos.
Se ponen duros los vecinos, dicen que los países de origen y tránsito de drogas hay una “ausencia de voluntad política” e revelan una estrategia y un decálogo para usar los instrumentos nacionales e internacionales, de inteligencia, militares y económicos para la lucha contra las drogas. Dos mil millas de frontera su talón de Aquiles y el epicentro del cruce de drogas es para ellos una amenaza de seguridad nacional.
1. Los carteles mexicanos son terroristas, punto, piden operaciones más agresivas, captura y extradición. 2. El fentanilo es una “arma de destrucción masiva”. 3. Pasar de la contención pasiva a la ofensiva total. 4. Control global de precursores químicos para México, China e India. 5. Sanciones a empresas, operadores y funcionarios dentro y fuera de México. 6. Fortalecimiento de la frontera con México. 7. “Homeland Security Task Force”: Coordinación total contra redes de distribución local y trasnacional. 8. Prioridad al combate financiero –money laundering-. 9. La cooperación antidroga será evaluada en extradiciones y operativos conjuntos y la décima: Prevención y Educación (allá).
TAPANCO: El narco laboratorio desmantelado en la sierra tarahumara en Chihuahua, con capacidad de producir en una sola ronda 2.8 toneladas de metanfetaminas y como consecuencia del “accidente y muerte” de dos agentes de la CIA, marcó y definirá radicalmente la relación México-Estados Unidos contra las drogas, un “point break” brutal, se vienen tiempos convulsos.
X @franciscosoni