Pareciera que atrás quedó un Xavier N. Palacios respetuoso de las instituciones y de sus resoluciones; aquel que exigía (al amparo de gobernadores y alcaldes antilopezobradoristas, y mediante patadas a las puertas de Palacio Nacional) un presidente observante del estado de derecho y de las garantías del pacto federal.
Camaleónico, hoy morenista, tiende a imitar a Félix Salgado Macedonio (recientemente frenado en su intento por contender por la gubernatura de Guerrero), en sus exigencias y reclamos, frente a la determinación del Tribunal Electoral del Estado de San Luis Potosí, de declarar improcedente su candidatura para la reelección a la alcaldía, llamando a más a sus simpatizantes que a la ciudadanía a defender su derecho –el de él– a participar en la contienda electoral.
Xavier es seguido en sus reclamos por la cuestionada candidata a la gubernatura, Mónica Liliana, y el hoy alineado presidente estatal de Morena, Sergio Serrano. Vaya dueto de patiños, más le convendría ir solo.
La tarde del jueves 15 de abril, el Tribunal Electoral del Estado de San Luis Potosí, determinó por unanimidad (dando resolución a los juicios TESLP/RR/26, 27, 28, 29, 30, 33, todos de 2021) revocar el dictamen emitido por el Comité Municipal del CEEPAC de de San Luis Potosí, en donde declaraban procedente el registro de Francisco Xavier Nava Palacios, para (postulado por MORENA) contender como candidato a la Presidencia Municipal
Dos fueron los argumentos que resultaron fundados a juicio del Tribunal Electoral: N. Palacios estuvo registrado de manera simultánea en dos procesos internos, el del PAN a la gubernatura, y de MORENA a la presidencia municipal, actualizando con ello una violación legal contenida en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales; el otro fue su postulación en una elección consecutiva a la presidencia municipal por un partido político distinto al que primigeniamente lo hizo, violando con ello lo dispuesto en el artículo 115 de la Constitución General de la República.
La misma suerte que N. Palacios corrieron el nominado como primer regidor de representación proporcional Alfredo Lujambio Cataño, actual presidente municipal, y la síndico Alicia Nayeli Vázquez Martínez, siendo los tres declarados inelegibles, y dando a MORENA un plazo de 72 horas para que se realicen las sustituciones correspondientes.
La dualidad: postúlame (cumplo tus requisitos, plataforma política, y pago cuotas) pero no soy militante, que Xavier Nava pretendió manejar según su criterio, no funcionó bajo el análisis de un tribunal, precisando los magistrados que había un vínculo entre Nava Palacios y el PAN que no podía ser desconocido para efectos de la elección consecutiva, incluso que fue refrendada cuando éste participó en la elección interna a la gubernatura, donde exigió derechos y los hizo valer en órganos de justicia del PAN, al que sólo los militantes tienen acceso.
El destino alcanzó a Nava Palacios y lo exhibió como un camaleónico y oportunista, que según sus necesidades e intereses ha transitado en poco tiempo del PRD al PAN y Movimiento Ciudadano, luego a MORENA, al tiempo que denuesta a los órganos electorales cuando las resoluciones no le favorecen, pero los alaba rumbosamente cuando fallan a su favor; recordemos que la Sala Monterrey del Tribunal Federal Electoral revocó la sanción que el Instituto Nacional Electoral le impuso por presentar extemporáneo su informe de gastos, en su breve paso como candidato independiente a la alcaldía.
Luego de considerar la fascinante la retórica xavierista, utilizada de acuerdo a sus necesidades (primero buscando ser diputado federal, mediante su alianza con los Gallardo y el PRD, hacía evidente la necesidad de derrotar a PAN y PRI; luego, argumentando que los Gallardo eran un peligro, y pactando con el PAN, alcanzó su meta, que sería la Presidencia Municipal, ahora buscando la reelección a esta instancia, tras su fracaso como aspirante a la gubernatura, refiere a Morena como verdadera y única transformación), me surge una duda: si Xavier N, señala que el Tribunal se entregó, y de allí el fallo en su contra, a los intereses de una extraña alianza formada por PAN, PRI, PRD y PV, ¿no está apuñalando a los que lo apoyan y apoyaron en algún momento?
Me explico: los tres magistrados del Tribunal Electoral, que por unanimidad votaron a favor de declarar improcedente la candidatura de Xavier N. Palacios, llegaron mediante un proceso que convoca el Senado de la República, el cual abre una comisión especial que tras la revisión de documentos, proyectos, y entrevistas, propone las ternas de aspirantes y el Senado las somete a votación; para ser electo como magistrado son necesarias las dos terceras partes de los votos, que desde luego, son amarradas por algún senador amigo.
En el caso del magistrado Rigoberto Garza, electo por siete años, el 2 de octubre de 2014, se sabe que fue impulsado por el entonces senador Teófilo Torres Corzo; mientras que la magistrada Yolanda Pedroza, electa por siete años, el 7 de diciembre de 2017, contó con el respaldo de la senadora Sonia Mendoza; Dennise Porras, electa en octubre de 2019, tuvo el apoyo del senador Ricardo Monreal y la fracción morena.
Es decir, bajo la lógica xavierista, los magistrados impuestos por sus amigos (en el caso de Teófilo y Sonia, porque así lo han dicho públicamente) o sus respaldantes, como sería la fracción morena, son los mismos que lo están apuñalando. Vaya forma de agradecer favores, o de hacerse el mártir, según se quiera ver.
Quizá me equivoco, y en realidad ellos querían apoyar al alcalde con licencia, pero les resultó molesta la visita del emisario –también magistrado con licencia– que fue a leerles la cartilla e indicarles la conveniencia de rechazar la improcedencia de la candidatura xavierista.
Gracias por la lectura; si ya le toca, vacúnese.