NO ESTÁ FÁCIL

Si cabe la posibilidad de que Morena y Verde vaya cada uno por su lado con su propio abanderado

La candidatura a gobernador(a) es la más importante pero no la única que involucran las negociaciones entre partidos de cara a posibles alianzas o coaliciones. En nuestro caso, están además las de candidatos a diputados federales, diputados locales y presidentes municipales. Estamos hablando de un universo de más de 450 postulaciones, con regidores y síndicos incluidos. Esto, para cada partido o agrupamiento que se forme.

Salvo que más adelante se hagan exclusiones, por lo que a nuestro estado se refiere esas 450 opciones es el volumen mínimo (en realidad será mucho mayor por la existencia de varios aspirantes a una misma candidatura) sobre el que trabajará cada partido o coalición para verificar que cumplan los requisitos que impone la legislación electoral para concederles su registro como candidatos.

Para el caso de la alianza en construcción de Morena, Verde y PT, hasta este momento está claro que la imposición de rígidas verificaciones para evitar que se cuelen candidatos indeseables, cuestionables o de dudosa reputación, aplicará como mínimo para las postulaciones relativas a gubernatura, ocho diputaciones federales, 27 diputaciones locales y 59 alcaldías. Un centenar de expedientes solo por lo que a un estado se refiere, y asumiendo que la misma exhaustividad revisora no se aplicará a candidatos a síndicos y regidores, porque en ese caso la tarea se multiplicaría por cinco.

En sus planes de rigurosa comprobación de antecedentes para impedir o por lo menos reducir al mínimo la posibilidad de que se infiltren abanderados impresentables, el desafío mayor lo tiene Morena. Y es un desafío mayúsculo. 

Como lo relatamos aquí mismo la semana anterior, a través de sus dirigentes mayores, Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, Morena lleva varios meses haciendo público y reiterando su compromiso de cerrarle el paso a individuos relacionados con cualquier forma de criminalidad, sospechosos de corrupción, misóginos, violentadores de género, deudores alimentarios, frívolos o alejados de la austeridad republicana.

La empresa es descomunal, aun y cuando el paquete completo se refiera a solo las 17 entidades donde habrá elección de gobernador(a). Cumplir razonablemente bien con semejantes metas supondrá un esfuerzo titánico, pero tiene su razón de ser. De golpe, digamos de abril para acá -cuando se detona el caso Rubén Rocha Moya- Morena descubrió que su pepena de candidatos de toda laya en 2021 y en 2024, que le permitieron triunfos arrolladores, pronto comenzaron a pasar factura. 

En estos escasos tres meses, Morena ha visto descender la intención de voto promedio a su favor en unos ocho puntos porcentuales y, sobre todo, ver en el espejo un partido que frente a sus compromisos éticos fundacionales ("No robar, no mentir y no traicionar"; "No somos iguales", "Purificar la Política Nacional", y "Pobreza franciscana más que austeridad republicana", etcétera) aceptó asociarse con individuos que ni honran ni comulgan con ninguna de esas proclamas morales y que ahora representan un fardo pesadísimo para el futuro del movimiento.

Imposible en este momento saber hasta dónde alcanzarán las nobles y ambiciosas intenciones de la dirigencia morenista, con la presidenta Sheinbaum a la cabeza, pero de lo que es fácil convencerse es de que lo intentarán con empeño, con aplicación, con esfuerzo. Y no por inclinaciones trasnochadas de corte moralino sino por algo mucho más poderoso: la consciencia de que si siguen por donde van les espera el abismo.

Si para las elecciones del año próximo Morena vuelve a aparecer promoviendo las virtudes de los Rocha Moya, Villarreal, Nahle, Jara, Gallardo, Adán Augusto, Sansores y demás especímenes similares, el precio a pagar será que su horizonte de permanencia en el poder caerá de "las próximas décadas" a "si acaso un sexenio más".

También porque en un plazo muy corto -dos o tres años- comenzará a aparecer el fenómeno conocido como "rendimiento decreciente" de los programas sociales que tanto respaldo electoral representan para Morena. Básicamente porque el presupuesto no alcanzará para incrementos que satisfagan las expectativas populares y el endeudamiento necesario para financiarlos nos llevaría a una crisis económica de aquellas.

Pero volviendo a temas más locales y terrenales, hagamos el intento de empatar la cruzada de saneamiento ético promovida por Morena con las opciones más a la vista para las elecciones del 2027.

ES LO QUE HAY

Antes de entrar al escabroso capítulo de los nombres, déjenme recordar que entre las precisiones de Citlalli y Ariadna han incluido que en los casos que se haga necesario podrán acopiar información de fuentes externas, para impedir a toda costa que se cuelen indeseables. Además, por si fuera poco, apenas anteayer el Consejo General del INE integró con tres de sus miembros la Comisión de Verificación de Integridad de Candidatos, que para el cumplimiento de sus responsabilidades podrá recurrir al apoyo de la Fiscalía General de la República, de la Unidad de Inteligencia Financiera, del Centro Nacional de Inteligencia, del SAT y de otras dependencias oficiales que manejan información clasificada de alta calidad.

Lo que sigue es intentar conciliar las intenciones morenistas de sanear el universo de las candidaturas con el elenco de aspirantes hasta hoy conocido.

Cómo sostener en público que no tienen cola que les pisen personajes como Oscar Bautista Villegas, que quiere ser alcalde de Rioverde; Lupe, que estaría encantado con una diputación federal, o Jorge Luis Díaz Salinas, actual secretario de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos del gobierno del estado, que igual quisiera ser legislador otra vez.

Estos tres tienen un denominador común: formaron parte de la célebre Ecuación Corrupta de la LXI legislatura local (2015-2018) que armaron toda una estructura delictiva para limpiar cuentas de presidentes municipales pillos, a cambio de remuneraciones en cash o en especie.

Por ahí anda también buscando una diputación Ignacio Nachito Segura Morquecho, que nunca pudo aclarar cómo fue que esfumó 16 millones de pesos de las arcas del PRD potosino en menos de un año que estuvo encargado de su dirigencia estatal. El actual presidente del PVEM en la entidad nunca rindió cuentas al respecto,

Cómo volver incuestionable a la actual secretaria de Turismo, que seis años después de haber concluido su encargo de presidenta municipal de Aquismón todavía tiene pendientes de desahogar observaciones de la entonces Auditoría Superior del Estado, y que además es tránsfuga del PRI. Quisiera ser alcaldesa de Valles o repetir en una diputación local. 

Qué decir del ínclito personaje conocido como El Tecmol, quien ostenta el decanato de los sospechosos de traficar huachicol y que probablemente tenga el récord de pertenencia al mayor número de partidos políticos. Originario de Salinas, avecindado en esta capital y actualmente haciendo grilla en la Huasteca, también quisiera ser alcalde de Valles.

Tres alcaldes o exalcaldes sospechosos de tener relaciones peligrosas también andan apuntándose para ser candidatos a diputados. Se trata de Juan Francisco Sandoval Torres, de Catorce; Jorge Omar Niño Martínez, de Cárdenas, y Juan Francisco Pérez Zapata, de Guadalcázar. Expriistas que se acomodaron en el Verde.

Antes de que alguien me diga que todos los mencionados son militantes del PVEM y no de Morena, diré que ya lo sé, pero que en la perspectiva de que Morena y Verde hagan alianza electoral para ir juntos en todos los cargos en disputa menos la gubernatura, esas serían más o menos las propuestas gallardistas para cubrir su cupo. Los cubriría el escudo de Morena.

Porque sí, sí cabe la posibilidad de que Morena y Verde (y eventualmente hasta el PT) vaya cada uno por su lado con su propio abanderado(a) a la gubernatura, pero sumen fuerzas en lo demás para exponerse lo menos posible a ser derrotados. Sobre todo, atendiendo a la prioridad nacional de no perder la mayoría en la Cámara de Diputados. Igual podrían ir juntos en todo, siempre y cuando el gallardismo desista en su propuesta de la senadora Ruth. Dicho de otra forma: hay mucha incertidumbre en cuanto a alianzas o no, pero lo que por ahora interesaba es bordar sobre el brutal choque que se produciría entre las intenciones éticas del morenismo y las biografías de los aspirantes más notorios del gallardismo.

Por último, habrá quienes digan que los señalamientos que se les puedan hacer a Bautista, Lupe, Diaz Salinas, Nachito, Yolanda, El Tecmol, etcétera, pueden no tener un sustento jurídico sólido, habida cuenta de que quienes indagaron los asuntos que los involucran se hicieron tontos. 

Esa eventualidad tiene una solución fácil: un buen arqueo del SAT, la UIF, la FGR y el CNI para ver si lo que ahora tienen guarda proporción con sus ingresos lícitos y declarados a lo largo de su vida laboral. Hay varios de los mencionados cuyo patrimonio actual es cientos de veces -así, como lo lee: cientos de veces- superior a todo lo que han ganado lícitamente desde que comenzaron a trabajar. Parte lo tendrán oculto, pero las dependencias mencionadas son capaces de descubrir la huella de una culebra en el agua.

COMPRIMIDOS

Una de las premisas fundamentales para justificar la elección de un nuevo Poder Judicial, federal y estatal, fue que había que acercar a los jueces y magistrados con el pueblo; que había que lograr que se identificasen para de esa manera humanizar la impartición de justicia. Pues tan elevados conceptos aquí valen madre. Para atender consignas emanadas de Palacio de Gobierno, avaladas por el Órgano de Administración Judicial y con la connivencia del Tribunal de Disciplina Judicial, jueces electos en un distrito judicial de esta capital han sido enviados a otro de la Huasteca, donde a nadie conocen ni nadie los conoce, en castigo por no acatar consignas palaciegas en beneficio de los despachos consentidos. 

Dicen algunos de sus cercanos que con las denuncias por actos anticipados de campaña que presentó recientemente contra el Verde y el gallardismo, Xavier Nava Palacios apenas está calentando el brazo. Aseguran que será un visitante frecuente del Ceepac, del INE, del TEE, del TEPJF y de la SCJN. Dicho en términos coloquiales, se propone ser un dolor en salva sea la parte para ya usted se imaginará quién.

Pocas declaraciones tan desafortunadas de la presidenta Sheinbaum como las recientes que hizo a propósito de la intención del dictador nicaragüense Daniel Ortega, de cancelar para siempre las elecciones en su país. Cuando el compromiso ideológico divorcia de la realidad, pasan estas cosas.

Hasta el próximo jueves