Si buscamos el bien de
nuestros semejantes,
encontraremos el nuestro
Platón
Una felicitación calurosa al nuevo Presidente Municipal, el Lic. Xavier Nava Palacios, al cuerpo de regidores y síndicos y a todos los funcionarios de su gabinete, por la elevada y honrosa responsabilidad que asumen y que estoy cierto que con la participación entusiasta de los ciudadanos y con la ayuda Dios, sabrán cumplir. Confiemos en que al enfrentar las dificultades de una administración y una ciudad que reciben en condiciones muy precarias, con trabajo, perseverancia, respeto a la Ley y a la Dignidad de las personas, y su amor a San Luis Potosí, saldrán airosos y los ciudadanos lo sabrán reconocer en su momento. Lo dijo bien Nava en su excelente discurso de toma de protesta, “Para honrar la memoria de su abuelo, el Dr. Salvador Nava Martínez y el trabajo que continúa la Sra. Concepción Calvillo viuda de Nava, los potosinos debemos decir Sí a la transparencia y a la rendición de cuentas. Todos los acuerdos que hagamos serán tratados con la máxima publicidad y de cara a la ciudadanía. Nunca más tratos en lo oscuro, ni información falsa, ni nóminas llenas de beneficiarios confusos.” Añadió, “no más extorsión a comerciantes, industriales, constructores, restauranteros, etc. etc. No más una autoridad que busque sacar provecho particular, no más corrupción ni deshonestidad en el manejo de los recursos públicos, . . .”
Estamos los potosinos de todas las clases y grupos sociales celebrando el inicio de este nuevo Ayuntamiento, un nuevo Gobierno Municipal, cuyos integrantes, el Presidente Municipal, los 14 regidores y sus dos síndicos, fueron genuina y democráticamente designados por una ciudadanía alerta y consciente de que el BIEN COMÚN, el bienestar de todos, solo se alcanza con su participación decidida, solidaria y responsable en los asuntos públicos. Una ciudadanía que sabe que el progreso, el desarrollo, y la tranquilidad de una persona y de una familia, están firmemente entrelazados con los de todos los demás en la comunidad. Que entiende que si se abandonan los deberes cívicos y el cuidado del bienestar ajeno, se compromete seria e inevitablemente el bienestar, la seguridad y la tranquilidad propios.
¿Cómo se explica que haya podido llegar al ayuntamiento de esta capital hace tres años, un individuo como Ricardo Gallardo Juárez, sin calidad moral ni política, después de que había dejado una estela de saqueo y latrocinios desde que fue alcalde en Soledad? ¿Qué pasó entonces? No lo sé bien a bien, pero creo que la sociedad se confió y dejó que este sujeto llegara a la alcaldía de la capital utilizando recursos sustraídos de aquél cargo. Tuvimos que pasar por esta experiencia de los tres años recientes, para comprobar en carne propia la corrupción desatada, sus abusos y sus mentiras, para actuar con energía y decisión frente a la amenaza de tenerlo otros tres mas, con un candidato como Xavier Nava, que hizo una gran campaña y enfrentó con decisión y valor las agresiones y amenazas gallardistas.
La experiencia que acabamos de pasar los tres años últimos con una autoridad municipal omisa, arbitraria, opaca, irresponsable y corrupta, nos reafirma en la convicción de que los asuntos públicos no son solo materia de políticos y de partidos, sino que la ausencia ciudadana en los asuntos del gobierno, redundan por fuerza en baja calidad y pobre solvencia moral de quienes nos gobiernan, y, más temprano que tarde, lo pagaremos con deficiencias, inseguridad, rapiña y malos servicios públicos que dañan la paz, la vida social y la felicidad de los habitantes, de todos los grupos sociales. No importa si vivimos en los barrios mas exclusivos, en zonas protegidas por altos muros y casetas de vigilancia, o en barrios populares, de todos modos, tarde o temprano habremos de sufrir las consecuencias de nuestra apatía cívica en carne propia, con mal gobierno, con corrupción, e inseguridad.
Aquí ya no es necesario mencionar, por enésima ocasión, todo el catálogo de abusos, pillerías, y delitos cometidos por el alcalde anterior, porque el lector ya está bien al tanto de sus latrocinios y de la riqueza desmedida que acumuló desde su presidencia en el municipio soledense y continuó amasando en la capital, acumulando propiedades y ocultando tercamente sus manejos financieros.
Latrocinios que dieron origen a cuando menos dos denuncias penales que suscribimos varios cientos de ciudadanos desde hace muchos meses y presentamos en tiempo y forma ante autoridad competente, la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Anticorrupción, sin que hasta el momento presente se haya ejercido acción legal en contra del ex alcalde.
Ya empezaron a salir y lo seguirán haciendo, las trapacerías múltiples de ese gobierno municipal que ya se fue, afortunadamente. Nada más recordaré aquí el caso y descaro inaudito de los 108 “asesores” que cobraban en la nómina de Gallardo, algunos de los cuales tenían salarios más altos que los del propio alcalde. Vaya usted a saber, cuánto de ese dinero le regresaba a las manos del propio Gallardo. ¡Que lo averigüe el Fiscal General del Estado! A él es a quien le corresponde.
Por último, cabe desear que todos los funcionarios municipales sepan mantener una actitud de sencillez como auténticos servidores públicos y no se dejen inflar por el halago y los elogios a los que en un cargo público siempre pueden quedar expuestos. Recordar que siempre habrá voces interesadas en obtener algún privilegio, alguna concesión, algún contrato y pueden recurrir a la adulación o al engaño.
Recordar la gran fortaleza del Dr. Salvador Nava: su CONGRUENCIA entre pensamiento, la palabra y sus acciones.