Nuevo problema ambiental: “Comida a domicilio”

Partiendo de la base de la SOBREPOBLACIÓN del planeta por medio de los 8,500 millones de Homo Sapiens que somos, más los que se acumulen esta semana, hemos logrado que cada acción masiva que realizamos se transforme en un impacto a nivel planetario, en este caso analizaremos la aparentemente sencilla acción de PEDIR COMIDA A DOMICILIO o bien que nosotros vayamos por ella y pidamos la COMIDA PARA LLEVAR. El proceso que todos realizamos inicia normalmente por medio de comunicación telefónica o por internet, en la que simplemente ordenamos lo que necesitamos para comer y además somos INDUCIDOS por la propaganda o por la persona que nos atiende a pedir cosas de más que ni siquiera habíamos pensado. Ahí inicia nuestro exceso de CONSUMISMO. Una vez realizado el pedido, inicia el proceso de PREPARACIÓN DE LOS ALIMENTOS, que hasta ahí todo está dentro del proceso normal de consumir en un restaurant, pero después es donde iniciamos nuestra agresión extra e indirecta al MEDIO AMBIENTE, ya que cada alimento será colocado muy HIGIÉNICAMENTE en un recipiente, normalmente de UNICEL que es NO BIODEGRADABLE NI COMPOSTABLE por lo que terminara en un depósito de basura, en el mejor de los casos o en nuestro medio ambiente, contaminando AIRE, AGUA, PAISAJE, etc., y convivirán con ese residuo nuestros descendientes los próximos 800 años. Uno de los componentes del UNICEL es el ESTIRENO que está comprobado que es un CANCERÍGENO, especialmente al momento de calentarlo, lo cual sucede al ponerlo en contacto con la comida caliente o bien calentarlo nosotros mismos, con lo que AUMENTAMOS NUESTRAS PROBABILIDADES DE PADECER ESTE MAL. El proceso continúa colocando los recipientes en una bolsa de plástico normalmente y es complementada por mini recipientes con salsas y complementos, los cuales normalmente se sirven en exceso y en muy pocos minutos están en la basura con muchos residuos de las propias comidas. 

Detallando lo anterior, solo observa más críticamente lo que sucede cada vez que pides comida. Si es PIZZA tiras una caja de inmediato, además de los consabidos sobrecitos con salsas, cátsup, servilletas a destajo, etc. Si pides SUSHI tiras bolsa, contenedores, PALITOS DE MADERA, salsas, contenedores con sobrantes de las salsas y el tradicional exceso de salsa de soya casi siempre. Y se repite casi el mismo desperdicio y exceso de consumismo con POLLO, HAMBURGUESAS, COMIDA CHINA, TACOS, etc. A lo anterior agrega que muchas veces te ponen CUBIERTOS DE PLÁSTICOS que en muchos de los casos ni utilizaras y simplemente tiraras a la basura irresponsablemente.

Por el propio éxito comercial de esta manera de consumir alimentos es imposible pensar en erradicarlo, pero hay maneras de atenuarlo. Una sería que las propias cadenas empezaran a utilizar realmente materiales BIODEGRADABLES y hacérnoslo saber para que decidamos dónde hacer nuestro consumo más responsablemente. Otra manera de bajar nuestro impacto sería si vas por la comida llevar tus recipientes y recibir un pequeño descuento por no usar los medios contaminantes desechables que se usan actualmente. El negocio es tan grande que con solo la voluntad de las empresas podría empezar un proceso de cambio en la forma de distribución. Y para ponerlo en perspectiva, México es el 2º país de AMÉRICA LATINA con un gasto aproximado de 50,000 millones de pesos en este tipo de consumo, por lo que esta forma de comercialización es responsable del 10% de las 300,000 toneladas de los residuos plásticos que producimos en el país. Si nosotros como PRODUCTORES Y CONSUMIDORES destináramos en 1% para remediar esta situación, serían 500 millones de pesos gastados para tener materiales de empaques 100% biodegradables.

A lo anterior debemos agregar los otros componentes negativos de este tipo de consumo, como son los micro plásticos que IRREMEDIABLEMENTE ingerimos y respiramos al comer estos productos procesados que tuvieron contacto con los empaques ya mencionados y que de haber sido preparados en casa no los tendrían.

La solución total sería no consumir de esta manera o por lo menos bajar nuestro número de pedidos por este medio, estando conscientes de lo que sucede cada vez que lo hacemos.

Por último, la contaminación que se produce en el propio transporte de la comida hasta nuestras casas por medio de cientos de miles de MOTOCICLETAS que circulan por nuestra calle. Se calcula que 700,000 personas se dedican a este trabajo que no deja de ser HONROSO Y PELIGROSO, y que está generando demasiados accidentes con los que cargamos como sociedad.

Así que la próxima vez que vayas a PEDIR COMIDA PARA LLEVAR, piénsalo dos veces, y procura comer lo procesado en casa; ahorrarás dinero y producción indirecta de contaminantes.