“Once Upon a Time in Los Mochis”…reinterpretada. By Quinto Torontino

“Yo creo que es mejor pensar 

que Dios no acepta sobornos”.

Jorge Luis Borges.

La incompatibilidad entre una captura y dos fardos con dos millones de dólares en efectivo. 

El Cholo lo sabía, tenia que traer consigo cuando andaba con el patrón “cash”, para lo que se ofreciera. Falló, se pasó de drogas y alcohol y olvidó las dos maletas repletas de dólares, cuando los marines reventaron el búnker de seguridad. 

El Cholo no era un escolta o un experto en seguridad personal, su fuerte era ser el “brazo armado” de una fracción del cartel, un jefe de plaza de Guamúchil que sabía echar balazos y manejar a sicarios. Pero, era cercano al Patrón y le caía bien, así que este le encargo su seguridad y traslados en el Triángulo Dorado.

Esa noche del reventón de la casa de seguridad, todo lo hizo mal el Cholo; drogado junto con sus pistoleros, se olvidó de la seguridad del patrón mientras éste estaba empiernado con una buchona. Dejó las maletas con los dos millones de dólares, los radios de comunicación encriptados y dos celular Black Berry modelos DTEK50 potenciados con Android y más seguros a la intervención, mismos que contenían los contactos del segundo equipo de escoltas que estaban en las otras casas de seguridad.

A lo que más llegó, fue meter al patrón al closet detrás de un espejo y sacarlo por un pasadizo el cual conectaba con el drenaje de la ciudad, casi semidesnudos ambos.

Sin comunicación con el exterior estaban como dos ratas, literal, en las cloacas hediendo a mierda, no aguantó el Patrón y le ordeno, -sácame de este mierdero-. El Cholo que ni siquiera sabía dónde estaban abrió la primera coladera y salieron a una calle céntrica, robaron un carro con lujo de violencia a dos damas, el Cholo despistado y crudo, no se le ocurrió quitarles el celular a las ocupantes del vehículo y llamar a los otros escoltas para que fueran por ellos. Se llevan el vehículo y la dama reporta al 911 que le robaron su carro dos encuerados que estaban armados.

Una CRP de la otrora Policía Federal del tercer turno, que aún mantenía su servicio de vigilancia por D.O.S., ya que al parecer los marines se encontraban en un topón con malandros, de ahí, el vuelo de helicópteros desde tempranito. Pero no tenían la más remota idea, ni el RT responsable de turno, ni los dos oficiales, lo que en realidad estaba ocurriendo.

TAPANCO: Y de pronto, ven el vehículo con reporte de robo pasar por sus narices, lo siguen y lo detienen y ¡Oh! sorpresa, eran el Cholo y el Patrón.

Y por esas anómalas cuestiones de “La Matrix”, las cosas pasan de un extremo a otro de repente. El Cholo sí llevaba las dos maletas con dos millones de dólares y sí se había comunicado con sus otros gatilleros que iban en cinco camionetas blindadas y que estaban próximos a alcanzarlos. El Patrón ordenó entregarles las maletas a los policías, estos las tomaron y se retiraron comunicando por radio, falsa alarma del vehículo robado. 

Llegaron los refuerzos del Patrón y se fueron rumbo al municipio de Juan José Ríos y de ahí a Topolobampo rumbo al Océano Pacifico donde un yate ya los estaba esperando. A la fecha siguen buscando al Cholo y al Patrón. Los oficiales, pues, renunciaron a la policía y se dedican a sus negocios lícitos actualmente con muy bajo perfil, por cierto. 

X @franciscosoni