Paz Pública


“El clima de violencia generalizada trae consigo graves consecuencias para el Estado de Derecho, en México más del 98% de los delitos permanecen sin sanción, se advierte una relación entre la violencia y la falta de eficacia de los sistemas judiciales mexicanos”. Comisión Interamericana de Derechos Humanos

La semana que termina, nos arrojó un escenario de diferendos internacionales, entre, la administración estadunidense y el gobierno de la saliente de nuestro país, la causa, fue el informe en seguridad pública, que oficializa al 2017, como el año más violento en la historia reciente de México.

No es mi intención abordar el marco en donde se gestaron las diferencias, pues, sabemos que el Presidente norteamericano es fan del twitter, y la respuesta mexicana por Parte del Secretario de Gobernación, tampoco lo es, las causas que cada administración entiende como las más importantes de esta problemática, a saber, del lado estadunidense el famoso muro, y de nuestro lado la venta y trafico masivo de armas, cierto es, que en mi postura, el muro no es una respuesta integral, y lo que es más, resulta ignominiosa para el pueblo mexicano, pero, decir que la falta de control (de nuestro vecino) en el trasiego de armas, es un reduccionismo, pues, necesariamente vienen aparejada de la corrupción en las aduanas mexicanas, “que nada ven”, o, ignorar el sospechoso y elevado número de extravío de armas en los cuerpos policíacos en nuestro país.

Es verdad, que parece demasiado casual que el Presidente Trump lanzara este “twit”, justo después del informe del INEGI, desde luego, no me imagino al Presidente norteamericano, monitoreando las estadísticas oficiales mexicanas, vamos, que no pueda dormir por el pendiente, digo, pero si a su Departamento de Estado, pues, he aquí, que el tema de la violencia mexicana les resulta a nuestros vecinos, vital a su seguridad interior, no es para menos, si el número de víctimas, es muy similar a los de Siria, país que está en un conflicto armado, vamos, ni siquiera en Nicaragua, que está en una evidente estallido social, que nos tiene estupefactos a los demás latinoamericanos, se acerca en nada al clima de violencia mexicano.

La reacción de nuestro virtual Presidente electo, no se hizo esperar, y, no me refiero a su “twit” al respecto, sino en solicitarle al Presidente saliente, por su conducto enviará una iniciativa preferente de ley al Congreso de la Unión, parea modificar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, lo cual, de suyo, ya demuestra la importancia del tema en la agenda del nuevo gobierno.

Me explico, la importancia es tal, que a nivel operativo resultaba imposible se siguiera instrumentando, desde, la Secretaría de Gobernación, como si se tratara de un asunto sólo de política interna (que derivó en desviaciones como el espionaje político del CISEN –próximo a desaparecer-), más bien, es reconocer la trascendencia de la Política Criminal en el destino de nuestra nación.

Es el momento, que el Estado mexicano se haga responsable de garantizar la paz pública en México, de corregir la inoperancia operativa policiaca, de reconocer que ésta derivó en la muerte de más de 300 mil mexicanos/as, 30 mil desaparecidos/as, desplazados, y un mar de víctimas.

Aunque pareciera una obviedad este compromiso, no lo es así, amiga lectora amigo lector, pues, aunque usted no lo crea se empieza a acuñar en los tribunales mexicanos, la idea, de que las consecuencias vitales de la guerra narco, fueron daños colaterales, y que el Estado no es el culpable aún por negligencia, sino, que fue la suerte o el azar.

Las y los espero con el gusto de siempre, el próximo viernes.

carloshernandezyabogados@hotmail.com