Pero segura

Esta semana intercalo de nuevo una de mis acostumbradas columnas entre la serie que he venido publicando sobre ciertas memorias de vida, para volver más adelante a ésta y así continuar los meses siguientes.

En cámara lenta, pero segura, sigue la debacle del populismo obradorista y la llamada 4T, en especial de su creador y desarrollador, Andrés Manuel López Obrador, deplorable personaje que está más vigente que nunca… para mal, y, ojo, como un criminal que se niega a caer.

Veamos aquí varios ángulos relevantes sobre este ensalzado y despreciado personaje, que no puede ni quiere irse de la vida pública de nuestro país. Ya es revolcado y malmirado: un líder en verdad decepcionante, que confirmó su negada peligrosidad.

¿Qué nos pasó a los mexicanos? ¿Cómo cayeron tantos en el engaño y otros millones lo permitimos? ¿Cómo logró engatusar o adormecer a una nación? ¿Cómo creó un armazón de influencia que lo sigue defendiendo? Más que nada: tal vez nos pueda servir todo esto para superar y revertir tantas desgracias.

Este caudillo, que ha resultado tan perjudicial, no siempre fue el mismo. Aunque ya traía problemas, el famoso monstruo es producto de fases de envilecimiento personal en un largo proceso. Viene al caso esbozar estos puntos de un rastreo de lo que sucedió.

Desde sus inicios transmitía buenas intenciones, pero a la larga tuvo muy malos resultados ya como gobernante. Y, por encima de tantas simulaciones, son esos hechos los que cuentan.

Era un pretencioso aspirante que siempre quería ganar y no lo lograba. Si bien perdía una y otra vez, no sabía perder. Nunca aceptaba derrotas y fue “aprendiendo”, para que la suerte le cambiara.

Sin dejar de ser ingenuo, se volvió cada vez más perverso. Es intuitivo y taimado, más que inteligente. Muy inculto e ignorante, pero astuto y engañoso… El típico tonto de ideas absurdas, que se quiere pasar de vivo.

Creció con su egocentrismo y cierta atracción sobre la gente. Se valió de su demagogia ideologizada, así como de una polarización que gana muchos adeptos aunque pierda otros por el odio y la división. Provocó insultos a sus seguidores, que entonces lo han apoyado todavía más.

La ignorancia y los radicalismos de alguien tan popular como resentido, han permeado entre grandes segmentos de la sociedad. Así se extendió la pésima idea de triunfos fáciles sin méritos ni esfuerzos.

Al final se ha confirmado que gobernó muy mal. Por su ambición de poder les entregó a los grupos criminales no sólo territorio, sino la vida de incontables mexicanos. Todo ello es sumamente oneroso para el futuro del país, además de que sus pactos de apoyo mutuo son compromisos que siguen vigentes, como en el caso de la CNTE.

El proceso se volvió una locura colectiva y, al echar raíces en un marco de impunidad, se vuelve más difícil combatirlo. Además de unidad y decisión, necesitamos una estrategia especial y muy eficaz, que también considere que los obradoristas se resisten a perder su actual identidad y reconocer que se equivocaron.

Miren, detener el desplome y empezar a revertirlo sería más urgente que lograr que los culpables paguen ya, aunque podamos detestarlos y tenerles un profundo rencor.

Tal como se advertía desde el cambio de siglo, se trata de un enfermo mental.

Él y su sucesora defenderán su poder por encima de todo, y tendremos que enfrentarlos con trucos y con apoyos de donde sea (Corte de La Haya, países relevantes, organismos internacionales).

No hay de otra. Y aun así la reconstrucción tomará generaciones en áreas como estado de Derecho o educación y salud.

* HAY QUIENES NO HABLAN de López Obrador porque resulta muy desagradable, además de que podría estimularlo y hacerlo aún más agresivo y peligroso. Creo que ignorarlo habría sido pertinente hace años, cuando crecía con sus desafíos mesiánicos.

Ahora es al revés… De nada nos sirve que algunos lo ignoren, ya que eso se pierde ante millones cada día más enterados y más críticos. Insistamos en que él creó el desastre: hay que exhibirlo y denunciarlo, difundir datos y pruebas, tanto aquí como en el extranjero, para combatir a quien sigue manipulando a CSP. Es el eje de los agravios.

Está claro, pues: tras su pésimo gobierno, sigue dictando lo que le interesa a él y sus cercanos, por encima de lo que demanda el país. No le importa sacrificar a Sheinbaum y a México, con tal de salvarse él.

* EN FUTBOL SE VALE festejar y soñar un poco; no decir que México ganará el Mundial.

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