Personas, más allá de partidos

San Luis Potosí está por arrancar un proceso electoral más, el cual culminará el próximo año, como Usted lo sabe además de los diputados federales, habremos de elegir 27 nuevos legisladores, 58 cuerpos edilicios y por supuesto un Gobernador que deberá cumplir el mandato constitucional 2021 – 2027. 

Ya comienzan a visualizarse nombres de aspirantes, mujeres y hombres que pretenden ser postulados para la fiesta democrática electoral. 

Justo en este momento preliminar, resulta digno de análisis plantear lo que definitivamente es una realidad, los partidos políticos todos, atraviesan el peor momento de su historia, no sólo se encuentran en los más bajos niveles de credibilidad, sino que muy pocos mexicanos saben con certeza cual es la ideología que defienden o los principios que enarbolan. 

Por eso, estoy cierto que la próxima será la elección de las personas, de mujeres y hombres íntegros que deberán presentarse ante un electorado potosino que, en múltiples elecciones ha dado muestras claras de esa madurez con un voto diferenciado, dejando en el anecdotario los “carros completos”, aspirantes que previo a cualquier otra acción, deberán contarnos su historia de vida, si es que se pretende vencer el fantasma del abstencionismo; el electorado requerirá candidatos de carne y hueso, personas que tengan vidas auténticas, que los puedas encontrar en el supermercado, en el parque o haciendo fila en el cine. 

La vida política debe vivirse a la par que la vida cotidiana, porque el servicio público que implica convertirse en diputado, alcalde o gobernador es tan sólo una actividad laboral como cualquier otra, por lo que adquirir un cargo público no debe deshumanizar a la persona para volverlo inalcanzable. 

Así, el candidato de hoy deberá ser exactamente la misma persona como servidor público mañana, como ejemplo en campaña todos los candidatos subirán al transporte público (siempre lo hacen), pero ya en funciones deberán seguir haciéndolo, la vieja ortodoxia política decía que un buen candidato debía darse “baños de pueblo”, pues dando por cierto esta frase, los políticos ya convertidos en funcionarios deberán bañarse de pueblo todos y cada uno de los días de su mandato, si es que no se quiere perder el sentido de las necesidades reales de la gente. 

Hay muchos temas pendientes que resolver, en campaña quienes aspiren a los cargos ya mencionados seguramente harán referencia a los problemas que ya todos conocemos, pero este electorado maduro al que me he referido en estas líneas, existe y tan existe que le pedirán a los candidatos claridad en los métodos para alcanzar soluciones posibles, las fórmulas mágicas -esas si- ya sabemos que no existen. 

Así, un candidato maduro lo primero que deberá reconocer con toda humildad es que, ella o él por sí sólo no podrá solucionar ni un solo problema, si desde su plataforma política no reconoce que tendrá que cogobernar incluso con quienes hoy son sus adversarios, pero mañana serán sus compañeros de trabajo en el servicio público. 

Por eso estimado lector, coincidirá conmigo que se acabaron los tiempos del “yo les prometo”, quien piense que nada ha cambiado en México estará subestimando la realidad y será rebasado por la misma, hoy, es más que evidente que por más liderazgo que se tenga, una sola persona no puede resolverlo todo, necesita un equipo experto a su lado (al cual debe escuchar obviamente) y también requiere del otrora oponente, la política de la exclusión debe irse y abrir paso a la política colaborativa. 

Finalmente le dejo aquí mi pronóstico, en nuestras próximas elecciones serán las personas (candidat@s) quienes decanten el futuro de los partidos políticos. 

Ojalá se escoja a los mejores, para que de entre ellas y ellos surjan nuestros próximos representantes. Alea jacta est.  

jorgeandres.manoizquierda@gmail.com