Perspectivas para el 2020

“El dolor de ayer, es la fuerza de hoy”

El crecimiento económico (PIB) en México durante el año 2019, fue del 0.0% y esto dificulta el trabajar cuesta arriba durante el 2020 para lograr un 0.8% o un 1.0% de PIB, según lo estiman las calificadoras, organismos públicos y privados al opinar de este tema. Hay que modificar e implementar las políticas económicas y fomentar con certidumbre la inversión privada, ya sea nacional o extranjera. Mientras no se regularice la inversión pública en infraestructura y equipamiento, el capital privado no estará convencido a continuar con el buen ritmo de inversión que se estuvo llevando a cabo durante los últimos 25 años en el país. Este punto es esencial. 

La intensión del Gobierno Federal en el aspecto recaudatorio fiscal, es el incrementarlo. Existen (dentro de otras) dos maneras de lograrlo: 1) Una mejor eficiencia recaudatoria. 2) Estimular la inversión privada, para así generar más riqueza y consecuentemente mayores ingresos por recaudación impositiva. Al darse un entorno de certidumbre a la inversión privada, se dará mayor generación de empleos y con ello se reactiva la demanda (compra) de bienes y servicios, dando esto, estabilidad económica y social. En el 2019 se generaron 750 mil empleos formales (aprox.) y para el 2020 es necesaria la creación de un millón, 200 mil plazas laborales. El sustancial incremento en el salario es un esfuerzo que debe apoyar el Gobierno, estableciendo un estado de derecho que otorgue certidumbre a quien genera los empleos y la riqueza. 

Durante el 2019, México tuvo una comercialización de 480 millones de dólares (MMDD) con Estados Unidos, esto, obviamente en base al TLC, sin embargo el nuevo tratado (T-MEC) posiblemente ratificado en enero próximo por USA y en abril siguiente por Canadá. A los 20 días siguientes entra en vigor. Es decir mayo o junio tendremos las nuevas reglas, las cuales no son iguales, ni mejores que las actuales. Pero así se firmaron. Eso nos obliga a entender que tenemos necesariamente que ser más productivos, incursionar el mercado europeo, asiático y sudamericano, si es que realmente queremos conservar e incrementar nuestro ritmo económico y la planta laboral, que ahora es de 21.5 millones de personas (IMSS)  y 30 millones en la economía informal. El sector agropecuario tiene que ser apoyado al igual que lo hacen en todo el mundo y regresar las ferias promotoras de turismo para que no disminuyan los visitantes debido a las notas de inseguridad. 

La perspectiva económica y social para el 2020, además de lo ya mencionado, también depende del monto en el gasto público que se ejerza, ya que se anuncia el arranque de la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, así como más recursos al Aeropuerto de Santa Lucia. Proyectos que requerían de grandes montos de recursos económicos. 

Es urgente un programa económico y social para el sexenio y para un futuro a mediano y largo plazo. El lograr un PIB cercano al 1% será difícil si no se cambian las condiciones económicas y la política fiscal, ya que desde hace dos años, en Estados Unidos la tasa impositiva equivalente al ISR disminuyó al 20 y 21%. En nuestro país esta continua en el rango del 30 al 32%. Parece ser que no se entiende que nuestro vecino del norte se convirtió en un paraíso fiscal y con ello motiva que la inversión privada evalué la conveniencia de esta condición. No está claro el entorno, sin embargo no debemos bajar la guardia. Nunca. 

“Deseo para México y sus habitantes un mejor 2020. En nosotros dependerá en buena medida. Dios nos cuide”

PD: “De rodillas ante Dios, de pie ante el mundo” 

“CONSUMA LO HECHO EN MÉXICO 

Y ESTARÁ DANDO TRABAJO A LOS MEXICANOS”

“México es Primero” Diciembre 2019