PIB

En junio de 2020, Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, propuso ya no medir el nivel de crecimiento de un país mediante el cálculo de su producto interno bruto (PIB); argumenta que el PIB no es una buena medida para medir el bienestar de una sociedad. Stiglitz tiene razón, un país puede tener un alto crecimiento de su economía, pero este puede estar concentrado en una región como es el caso mexicano; antes de la pandemia, el centro – norte del tenía altas tasas de crecimiento, pero el sur no.

Este mismo argumento aplica para San Luis Potosí, cuya zona metropolitana tuvo altas tasas de crecimiento económico, pero se concentró en la actividad industrial y de servicios, pero no sucedió lo mismo en la mayoría de los municipios semiurbanos y rurales del Estado, en donde predomina un rezago en actividad económica y bienestar social. Hay crecimiento económico, pero con altos niveles de desigualdad, por lo que el PIB no es un indicador que refleje el bienestar de los potosinos.

Stiglitz argumento que la pandemia puso en evidencia que la economía mundial funcionaba sin un sistema de salud y seguridad social eficiente y equitativo; tiene razón el premio nobel de economía, el crecimiento económico tuvo sus dos pilares en la apertura comercial y la inversión extranjera, pero descuido la calidad de los empleos generados. En México, en las áreas de alto crecimiento hay empleo, pero este se caracteriza por su precariedad, sueldos bajos, prestaciones sociales insuficientes que no garantizan la calidad de vida de los trabajadores.

En términos políticos, el PIB, es el indicador clave para evaluar el éxito de cualquier gobierno, por lo que se convierte en bandera de defensa o ataque hacia los participantes en los procesos electorales; sin embargo, es un indicador general, que no refleja lo que sucede al interior de los hogares, por lo que hay una brecha entre el discurso del actor político y el ciudadano común, lo cual se ha visto reflejado en los resultados electorales, resultando ganadores quienes le apuestan a las necesidades sociales sobre quienes presumen solo logros económicos.

¿Cuál debería ser la base de la medición de una economía con igualdad social? Sin duda que no debemos regresar a como estamos antes de la pandemia de Covid; sabíamos que había mucha desigualdad, pero no de la magnitud que evidencio la pandemia, por ello llego el fin del cálculo PIB como indicador e incluir la desigualdad, por lo que el bienestar debe medirse considerando no solo el crecimiento económico, sino también el bienestar social, es decir, medir el progreso social más allá del PIB

Este indicador alternativo debe medir el crecimiento económico, bienestar y desigualdad social; en su cálculo deben involucrarse matemáticos, economistas, sociólogos, psicólogos, porque su cálculo es interdisciplinario; por ello la valoración debe considerar variables cuantitativas y cualitativas, de tal manera que refleje una realidad más cercana a lo que sucede en la vida cotidiana de las personas y no solo la parte de la inversión pública y privada, la actividad comercial tanto nacional como la internacional.

En términos gubernamentales implica la implementación del presupuesto de bienestar, como lo hace Nueva Zelanda, en donde se da prioridad a las políticas públicas que mejoran la calidad de vida de las personas, poniendo énfasis en lo social frente a los indicadores económicos que miden el PIB. En México, implica incluir los resultados de los programas sociales, así como los logros en educación, y las acciones que en materia social implementen los gobiernos subnacionales; porque el bienestar no solo es responsabilidad del gobierno federal.

En resumen: el desarrollo de un país medido solo con variables económicas no refleja realmente la calidad de vida de las personas; las grandes brechas sociales en México no demandan un crecimiento donde haya familias sin hogar, trabajadores que no les alcanza para comer con su sueldo, niños que abandonan la escuela por motivos económicos o personas que mueren por no contar con recursos para pagar atención médica privada; debemos medir el crecimiento de manera integral. Próxima colaboración: 10 de agosto de 2022.

@jszslp