Poder

Al poder político se le vigila y se le cuestiona. Está es la responsabilidad de la ciudadanía en un contexto de democracia. 2024, año electoral, será de intenso conflicto en donde está función la centralizarán los actores políticos; toda su estrategia pondrá énfasis en minimizar los aciertos y maximizar los errores de sus adversarios y en culparlo de todos los problemas de la sociedad. La pregunta es: ¿Qué adversario? ¿Qué poder?  En un sistema de gobierno de república federal el poder político está dividido en federal, estatal y municipal.

En la cultura política en México cuando se habla de poder político se refiere al ejecutivo, es decir, al presidente municipal, gobernador del estado, pero sobre todo al presidente de la república. En la práctica se presupone como un actor todo poderoso, cuyas decisiones no son cuestionadas sino solo obedecidas. En el gobierno y en la administración pública todo pasa por su autorización, bajo este supuesto la confrontación política será intensa y todos los problemas del país serán producto de las decisiones políticas.

La democracia es más un deseo que una realidad, que no ha transformado está cultura política, todo sigue igual y en tiempos electorales los actores políticos actuarán de la misma manera, pero la sociedad está informada y sabe que han surgido otros poderes, que la solución de sus necesidades no solo es responsabilidad del poder político, sino también de poder económico, del conocimiento científico, pero sobre todo de su propia capacidad para tomar las decisiones más importantes de su vida.

En México el 1 % de la población concentra el 43 % de la riqueza del país, por lo que también es necesario vigilar y cuestionar el proceso seguido para llegar a está situación. En momentos electorales es necesario poner el tema en la agenda pública, confrontar posiciones y buscar una solución para que el país tenga niveles de igualdad social más elevados. Está situación es generadora de otros problemas públicos que a todos perjudican como es la discriminación, la pobreza e inseguridad. 

La nueva realidad social en México requiere un mapa político más complejo del poder, donde cada actor asuma su responsabilidad y está sea vigilada y cuestionada. Lo más fácil, en tiempos electorales, es responsabilizar al presidente de la república, al gobernador y presidente municipal de todos los problemas, pero estos están determinados por múltiples causas, por eso cuando un partido político o una coalición obtiene el triunfo electoral y no los soluciona cuando llega al gobierno viene la irritación social y el enojo hacia la autoridad gubernamental. 

En resumen: el incremento de la competencia y el conflicto político, en un contexto democrático requiere de reconocer que el poder político está fragmentado y la responsabilidad de solucionar los problemas es de actores gubernamentales y económicos, por lo que surge la pregunta: ¿de qué depende satisfacer nuestras necesidades de todos los días, de la democracia gubernamental o de la calidad de los empleos. Cada uno de nosotros tendrá una respuesta distinta, la cual está en función de principios ideológicos. Próxima colaboración: 24/01/24.  

@jszslp