La solución de las necesidades de la sociedad requiere de dos tipos de decisiones: políticas y de políticas, el orden que se toma esta en función de la naturaleza del problema que se quiere solucionar, las personas que se desea atender, del contexto en el que se toman y los actores involucrados. Esto significa que es necesario modificar las relaciones de poder en un momento histórico y contexto determinado y generar información construida mediante el método científico sobre las causas que generan las necesidades de la sociedad.
En un contexto de alternancia y competencia política, donde llegan nuevos actores, otros se van y unos se quedan en el proceso de solución de las necesidades de la sociedad, este es el mejor momento para implementar políticas públicas innovadoras que soluciones problemas no atendidos o solucionados de manera insatisfactoria. El momento de transición es la oportunidad que tienen los tomadores de decisiones para modificar la agenda gubernamental y el estilo de gobernabilidad, ya que se cuenta con la legitimidad que dio el proceso electoral para hacerlo.
Transformar las acciones gubernamentales y procesos de solución de los problemas públicos requiere de dos condiciones: voluntad política para hacerlo y capacidad técnica para diseñarlas, implementarlas y evaluarlas; ambas son procesos conflictivos y que generan resistencias ya que buscan transformar una manera y estilo de trabajar en el proceso de gobernar; además, es un proceso de negociación y acuerdo, transparencia y rendición de cuentas; pero además, requiere habilidades personales y de grupo, conocimiento y sensibilidad.
Los procesos de gobierno dominantes son aquellos que se sustentan en la elaboración de un plan de gobierno, para la cual se convoca a ciudadanos y expertos, para que de manera colaborativa encuentren objetivos y acciones de gobierno, pero sin establecer los mecanismos de monitoreo y evaluación. Este proceso de gobierno parte del supuesto de que el contexto no cambia, por lo que el diagnóstico, los objetivos y acciones son viables y factibles mínimo para un periodo de tres años y un máximo de seis; sin embargo, la realidad social es dinámica.
Las necesidades de la sociedad se transforman, sea porque el contexto cambia o porque se cuenta con mayor información de ellas, por lo que es importante gobernar resolviendo problemas públicos en lugar de buscar cumplir objetivos; es decir, gobernar por políticas y no por planes. Las políticas públicas se transforman de manera constante, se adaptan a los contextos en los que se aplican, hacen hincapié en modificar los comportamientos de las personas, son monitoreadas, evaluadas en su diseño, implementación, resultados e impactos.
Gobernar solucionando problemas públicos implica tomar decisiones políticas y de políticas. Las primeras implican modificar las redes de actores que están involucrados en la atención de las necesidades de la sociedad; se hace quitando poder a unos actores y empoderando a otros, por lo que implica quitar privilegios, recursos y atribuciones para tomar decisiones; el empoderamiento de nuevos actores requiere otorgarles información para que modifiquen su comportamiento e incorporarlos al diseño, implementación y evaluación de las intervenciones gubernamentales.
Las decisiones de políticas implican realizar diagnósticos contextualizados de los problemas públicos, poniendo en el centro de la atención a las personas que tienen el problema público; además, requiere de definir relaciones causales entre las necesidades de las personas y las causas que las generan; valorar el instrumento de solución de la necesidad social que se definió como problema publico, así como también el definir un sistema de indicadores que permita monitorear los avances y retrocesos que se tienen en el proceso de solución de los problemas públicos.
Los gobiernos locales, estatales y municipales, que se encuentran en una situación de transición y de alternancia política tienen la oportunidad de modificar los procesos de gobernabilidad, la sociedad local así lo ha expresado en las urnas, no hay satisfacción y credibilidad en las respuestas de solución de sus necesidades, tanto en sus formas, procesos y actores dominantes; demanda soluciones más efectivas, rápidas y sin beneficiar a unos cuantos; además, un uso responsable de los recursos públicos y sobre todo combatir la corrupción en las acciones de gobierno.
En síntesis, en la alternancia política la sociedad está manifestando la demanda de un gobierno efectivo, que resuelva problemas públicos concretos, quito a los que gobiernan por ocurrencias; en la nueva realidad política los actores que llegan tienen la oportunidad de modificar las relaciones de poder dominantes e incrementar la efectividad de sus acciones de gobierno mediante la generación de datos que justifiquen las decisiones de políticas públicas. Próxima colaboración: 28 de julio de 2021.
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