¿Qué respiramos en SLP?

Congreso Nacional 

de Aire y Salud 2019

Decía John F. Kennedy, por allá del año 1960, que “Nuestro vínculo común más básico es que todos vivimos en este planeta. Todos respiramos el mismo aire. A todos nos preocupa el futuro de nuestros hijos. Y todos somos mortales”.

No esperemos que la autoridad desee trabajar en forma efectiva en la protección al medio ambiente y nuestra salud, porque mientras ello ocurre, vamos rumbo a la extinción, por lo que hay que actuar ya, en esta emergencia climática. 

Cansados de escuchar farsas, imprecisiones y ocurrencias que sólo atentan contra la salud de las personas y nuestro entorno, con mucho esfuerzo, dedicación y gracias al patrocinio privado, organizamos con sumo éxito el “Congreso Nacional de Aire y Salud 2019, El Derecho Humano a un Medio Ambiente Sano” con más de 120 participantes. Este evento es el grano de arena que la sociedad civil realiza para combatir la pasividad.

El CONAS 2019 se realizó los días 19 y 20 de septiembre, reuniendo un grupo de expertos en las áreas de derechos humanos, legal, impactos en la salud y monitoreo atmosférico, que con sus investigaciones expuestas, serán la semilla para la creación de marcos científicos-normativos que conlleven a reflexionar, discutir y planear acciones coordinadas de los diversos actores sociales en la gestión de la calidad del aire de la Zona Metropolitana de San Luis Potosí y de todo el Estado, centrando siempre a la contaminación y a la salud humana como principal motivo de cambio.

Lograr el grado máximo de salud es un derecho fundamental de todo ser humano. Tanto la salud como un medio ambiente sano, son derechos humanos reconocidos constitucionalmente en el artículo 4°, reglamentados a través de la “Ley General de Salud” y la “Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente”. Todo esto genera una serie de obligaciones del Estado para regular y mantener las condiciones medioambientales que los garanticen.

El desarrollo sano de niños y adolescentes es crucial para el futuro y el bienestar de toda sociedad. En México, la “Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes” reconoce a niños y adolescentes como titulares de derechos y mandata se garantice el pleno ejercicio, respeto, protección y promoción de sus derechos humanos conforme a lo establecido en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano forma parte.

Los derechos humanos son aplicables a todos, pero la población infantil, por ser particularmente vulnerable, es necesario que tengan derechos concretos y que se reconozca su necesidad de recibir una protección especial, y sobre todo, que se aseguren las condiciones para que cuenten con ese conjunto de garantías. Según “La Convención sobre los Derechos del Niño”, los Estados parte deben garantizar el nivel más alto de salud adoptando medidas sanitarias y sociales adecuadas para precautelar su bienestar y desarrollo.

En el Congreso experimentamos un profundo análisis de la problemática presente, sus posibles daños a la salud, el reconocimiento del derecho al acceso de información ambiental, la responsabilidad administrativa y sus consecuencias penales cuando no se cumple con la normatividad, dejando los expertos una profunda cadena de conciencia sobre la contaminación atmosférica que sufrimos. 

El gremio de investigadores en San Luis Potosí (particularmente del IPICYT y la UASLP) explicaron que se han realizado estudios sobre la identificación del material particulado que prevalece en el aire de la Zona Metropolitana de San Luis Potosí, mostrando evidencia científica de la presencia de metales pesados en el aire, así como concentraciones que superan los límites establecidos por agencias internacionales y nacionales de 12 de los 16 hidrocarburos aromáticos policíclicos considerados como más tóxicos, y algunos de ellos, clasificados como cancerígenos, que están relacionados con efectos neurológicos y en niveles superiores a los que se han registrado en la Ciudad de México.

En San Luis Potosí el reporte de las altas concentraciones de contaminantes del aire registrado por la cuestionada red de monitoreo a cargo de la SEGAM, asociado a los estudios científicos ejecutados por los investigadores, consuma que existe una latente amenaza al bienestar de la población (particularmente de los niños) incumpliéndose así con los derechos a la salud y un medio ambiente sano.

Es entonces la contaminación del aire un grave problema ambiental en San Luis Potosí que ya es perceptible desde cualquier punto de la ciudad. Las pruebas científicas presentadas en el evento mostraron que las estaciones de monitoreo con las que se cuenta son insuficientes para evaluar la situación de los contaminantes criterio en el territorio que abarca la ciudad, que no se cuenta con aparatos que midan el contaminante PM2.5, el cual representa un enorme riesgo para la población porque se ha demostrado que causa enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer. Respecto a los registros que se tienen para el contaminante PM10 se han incumplido los límites que establece la normativa mexicana NOM-025-SSA1-2014 y las concentraciones rebasan en grandes proporciones los límites que recomienda la OMS como seguros para la población. También se reveló que no existe un protocolo de actuación o de alerta cuando tenemos una mala calidad del aire.

Obvio que la mejor forma de atender este conflicto, es contar con información oportuna, veraz, fidedigna, obrando siempre bajo el principio de máxima publicidad, extremos que aún no han entendido las autoridades, pero que los ciudadanos y las organizaciones de la sociedad civil sí, por ello ya estamos actuando, como ocurre con los trabajos iniciales del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire.

Delírium trémens.- Terribles calumnias sufrió la CNDH y lamentable fue el proceso de selección de su presidenta. Claro ejemplo de que en estos nuevos tiempos se debaten los adjetivos, pero no las ideas. Me consta que esa institución en materia ecológica ha dado una gran lucha para la promoción y defensa de los derechos humanos, siendo muestra de ello la Recomendación General 32/2018, referente a las “VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS A LA SALUD, UN NIVEL DE VIDA ADECUADO, MEDIO AMBIENTE SANO, E INFORMACIÓN PÚBLICA OCASIONADAS POR LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA URBANA”. Documento de extraordinario valor técnico, científico y legal que nos ha servido de base para exigir el respeto de los derechos humanos medioambientales de los potosinos.

@luisglozano