Ramo 33

¿Cuáles son fondos que integran el Ramo 33? ¿Cómo se monitorean? ¿Cuáles son los resultados derivados del monitoreo? Son las preguntas que hay que responder para conocer la importancia que tiene para la forma que se financian servicios públicos esenciales como salud y educación. Esta partida presupuestal surgió en 1997 con el objetivo de fortalecer las finanzas públicas de los gobiernos estatales y municipales. Con la definición de los montos de cada fondo que lo integran, también se definen los objetivos de las políticas de cada estado.

El ramo se integra por ocho fondos, cuyos recursos se destinan a cinco sectores sociales: nómina educativa; servicios de saludo; infraestructura social; asistencia social e infraestructura para educación básica y media; educación tecnológica y de adultos. Los fondos no sociales destinan sus recursos a sectores como: seguridad pública; fortalecimiento de las entidades federativas y fortalecimiento a los municipios. El foco de atención ha estado en montos y criterios de asignación, motivo por el cual cuatro de los fondos tienen una fórmula de distribución. 

El Ramo 33 ha tenido un proceso de fortalecimiento normativo que tardo nueve años después de su creación, ya que fue hasta 2006 que se estableció dentro de la Ley de Coordinación Fiscal la obligación de informar sobre el uso de los recursos de cada uno de sus fondos; en 2008 en los lineamientos generales de operación se definieron indicadores para dar seguimiento a sus recursos y en 2013, se emitieron los lineamientos para que cada fondo cuente con una Matriz de Indicadores orientada a Resultados. 

Derivado de este marco jurídico, el proceso de monitoreo es estricto y comprende los diferentes aspectos normativos, operativos y de resultados de cada uno de los fondos que integran el Ramo 33. Los instrumentos para dar seguimiento y valorar su diseño, implementación y resultados de los recursos presupuestales son: 1) Matriz de Indicadores para Resultados; 2) proyectos técnicos de cada una de las propuestas de gasto; 3) criterios de asignación presupuestal y 4) políticas de ejecución de gastos.

Derivado de este marco normativo y sistema de monitoreo, los principales resultados de estos fondos para San Luis Potosí se pueden sintetizar de la siguiente manera: 1) El fondo destinado a sector salud tiene una calificación de 0.98 de 1, lo que significa una operación destacada en el cumplimiento de las metas programadas; 2) el fondo para la nómina educativa tiene una calificación de 0.75 de 1, cuya valoración de desempeño es adecuado, con áreas de oportunidad en la programación de los resultados esperados.

El fondo de asistencia social (3), tienen una calificación de 0.65, con áreas de oportunidad en diseño y resultados; 4) el fondo en educación básica tiene una calificación 0.28, con un desempeño deficiente, por lo que requiere acciones inmediatas de reprogramación; 5) el de educación para adultos tiene una valoración igual de 0.28; ambos fondos tienen un desempeño deficiente en su diseño, operación y resultados y 6) el fondo de apoyo a la educación tecnológica tienen una calificación de 0.94, que significa un desempeño destacado.

En resumen, el modelo del Ramo 33 ha sido razonablemente exitoso en reducir el uso discrecional de los recursos, pero queda como pendiente la obtención de resultados con impacto social, por lo que es necesario, mediante una metodología cualitativa y un equipo multidisciplinario de trabajo, realizar un análisis a profundidad de su contexto y actores involucrados, en donde la lógica política importa, que permitiría generar información para la toma de decisiones de política públicas más racionales. Próxima colaboración: 16/11/22.

@jszslp