Redes políticas y matriz de asociación criminal

“La vida hay que vivirla irresponsablemente, 

pero con responsabilidad”.

Pablo Emilio Escobar Gaviria. 

Me preguntó un conocido, muy entrometido en cuestiones electorales y otras tantas exquisiteces de la política mexicana, ¿Si servían de algo o para algo, los exámenes de control de confianza que quieren practicar a candidatos a puestos de elección popular para las elecciones del 2027? Pues, la verdad no, le dije. 

La corrupción no es unipersonal, solitaria, individual, en la soledad del despacho del presidente de la república, del gobernador o del alcalde, por el contrario, es todo un “dream team” bandido, articulado en un gabinete legal y ampliado.

Aquí, como en cualquier parte del mundo si un político es elegido a un puesto de elección popular, y tiene lazos criminales, desde antes de su llegada al puesto, lleva en su “back pack” el compromiso ineludible de gobernanza criminal. Misma que inicio con parte del financiamiento ilícito de su campaña, su seguridad, traslados, banquetes, compras de enseres, mochilas, gorras, calcomanías, etc.

Pero eso no es todo, el “dream team” de un candidato a Gobernador por poner un ejemplo, tiene que ser jalador y dócil (meseritas o meseritos de lonchería, frase no celebre de Rocha Moya). De hecho, son los hombres y mujeres que se ensucian de lodo por él, los desaseados, los sacrificados, los que hacen los contactos y los negocios, buenos y malos, más los asesores, esos que están tras bambalinas orquestando acuerdos y desacuerdos. Con un pequeño componente, el “dream team” no hace campaña, no son elegidos democráticamente, no son conocidos por el pueblo, son los peones de la política, los sacrificables, esos que no pasan ningún filtro de control de confianza y si lo hacen esta amañado. Y, por otro lado, tienen a su disposición al congreso local y el poder judicial, pa´ lo que se ofrezca.

Así, existe y cogobiernan en un modelo paralelo instituciones constitucionalmente establecidas en un común acuerdo con grupos criminales. Se va formalizando poco a poco y a veces a pasos agigantados un debilitamiento de todo el aparato gubernamental, que territorialmente va ganando adeptos y formas de convivencia toleradas donde las dinámicas económicas criminales generan desigualdades entre la ciudadanía y se van formando cuadros antagónicos a favor y en contra de la gobernanza delincuencial.

TAPANCO: La matriz y asociación criminal se dispersa a diferentes secretarias de estado y dependencias; desde la secretaria general del gobierno, la de finanzas, la de seguridad, la de obras públicas, la de desarrollo social o del bienestar, pasando por fiscalías nada autónomas, entre otras. Todas en conjunto armonizan y mantienen los pactos criminales acordados desde la cúpula para llevar en paz la administración estatal sin sobresaltos.

No es tan simple como quitar a un titular de un gobierno estatal o municipal para que las cosas se arreglen, es reconocer una gobernanza criminal legitimada y operando desde las instituciones del estado.

X @franciscosoni