Continuando con nuestro análisis de artículo anterior, veremos el caso más extremo de refugiados ambientales en todo el planeta y se da en las Islas del Pacífico Sur, ya que es el caso que por el aumento del nivel del mar debido al DERRETIMIENTO DE LOS POLOS simplemente estas islas están empezando a desaparecer del mapa. Por su propia orografía son islas paradisiacas con playas hermosas y no tiene montañas, por lo cual el aumento en el nivel del agua de sólo unos centímetros hace que su superficie se vaya contrayendo hasta que llegue el momento que desaparezcan por completo. Un fenómeno de emisión de gases invernadero que se origina en los países más habitados e industrializados del mundo provoca una reacción de inicio de derretimiento de los polos y glaciares, que a su vez origina el aumento del nivel del mar y afecta a las islas del Pacífico del otro lado del mundo.
Como ejemplo concreto analizaremos las ISLAS SALOMÓN que tienen 600,000 habitantes que dependen del turismo y la pesca, al igual que las ISLAS KIRIBATI que tiene 103,000 habitantes en un archipiélago de 33 islas. Ambos archipiélagos ya empezaron a expulsar migrantes ambientales que están arribando a Australia y Nueva Zelanda. Este último país incluso ya firmó un compromiso mínimo de recibir y dar trabajo a 70 refugiados de dichas islas en su territorio cada año.
La situación en KIRIBATI es tan urgente que este pequeño archipiélago compró 20 km2 a las ISLAS FIJI para empezar a asentar a los ciudadanos cuyas sus casas ya fueron invadidas por el mar. Debemos considerar que toda su población es de 103,000 habitantes, que tarde o temprano tendrán que emigrar y salir de su país convirtiéndose todo el país en REFUGIADOS AMBIENTALES.
Los archipiélagos en conjunto que están ya sufriendo las consecuencias son: Kiribati, Tubalu, Vanatu, Islas Salomón e Islas Marshall, todas en el Océano Pacífico.
El proceso de afectación inicia cuando aumenta el nivel del mar con su agua salada y empieza a desplazar los reservorios subterráneos de agua dulce, y los isleños empiezan a padecer la falta de agua dulce para sus hogares y campos, y por lo tanto también se acaban las cosechas, empieza el proceso de hambre y la huida de sus habitantes.
La medición de este fenómeno se realiza a través de satélites y los resultados se empiezan a conocer, y en los últimos 23 años el nivel del mar creció 8 centímetros en promedio, que es casi imperceptible para la mayoría de nosotros, menos para los países ya mencionados del Pacífico Sur. Sin embargo, dicho aumento de nivel va aumentando a mayor velocidad y se espera que a finales de este siglo el aumento sea de 90 centímetros. Estos aumentos de sólo centímetros implican millones de millones de toneladas de agua a un nivel mayor, que aumenta su ENERGÍA POTENCIAL y cuando aparecen fenómenos atmosféricos, especialmente los HURACANES, ese aumento provoca la entrada del mar durante las tormentas kilómetros de tierra adentro donde nunca antes llegaba el agua de mar. Como ejemplo tenemos muy cerca de nosotros las inundaciones de Houston y de Nueva Orleans, que son los fenómenos atmosféricos más caros en la historia de EU.
Para darnos una idea, 750 millones de personas o sea 10 % DE LA HUMANIDAD, vive a menos de 10 metros sobre el nivel del mar y 3,000 millones de personas o sea 40 % DE LA HUMANIDAD viven a menos de 100 kilómetros de la costa. Con esto nos damos una idea del potencial de afectación que tiene este cambio de nivel.
En nuestro país, la península de Yucatán es demasiado plana en sus litorales y el 37 % de los ingresos turísticos de nuestro país se generan ahí mismo. Por lo tanto, las afectaciones, sea por el propio aumento de nivel del mar incrementado por el aumento de los súperhuracanes que azotan el Caribe, tarde o temprano nos cobrarán el costo de nuestro descuido ecológico y desmedidos HÁBITOS DE CONSUMO.
Qué hacer: En nuestro ámbito social y estilo de vida, disminuir nuestra presión ecológica hacia el MEDIO AMBIENTE por todos los medios ya expresados en columnas anteriores y que tienen amplia difusión en los medios de comunicación y no tiene caso repetir, ya que todos los conocemos, es más bien un ASUNTO DE CONCIENCIA ECOLÓGICA DE CADA UNO DE NOSOTROS, no culpemos de todo a los gobiernos, la principal responsabilidad es nuestra.