Mi querido lector, me gustaría iniciar la columna del día de hoy con la siguiente pregunta: ¿Nos tocará ver robots operando la prestación de trámites y/o servicios públicos en la administración pública, en algún Municipio o un Gobierno Estatal?
¿Cuál es su opinión? Antes de responder, me gustaría explicar porque hablamos de robots operando en la administración pública. Primero hay que explicar que es la inteligencia artificial (IA), hablamos de un campo de la informática, cuyo objetivo es crear sistemas informáticos con características de inteligencia humana. O, dicho de otra forma, son sistemas informáticos capaces de llevar a cabo tareas que requieren inteligencia humana. La inteligencia artificial no funciona como magia, sino a través del manejo de grandes cantidades de datos y algoritmos matemáticos.
Ejemplos de esto; aprender a usar los datos, razonarlos, comprender el lenguaje, reconocer imágenes y tomar decisiones de forma autónoma.
La Inteligencia artificial incluye varios sub-campos, entre ellos identificamos la robótica, los sistemas de aprendizaje, las redes neuronales, los sistemas de visión artificial, el procesamiento de lenguaje natural, los sistemas expertos y la realidad virtual, entre otros.
En el caso de la robótica, es una ciencia que reúne diferentes campos tecnológicos, con el objetivo principal de diseñar máquinas robotizadas capaces de realizar diferentes tareas de automatización en función de la capacidad del software.
Al hablar de robots tanto físicos como de software en la administración pública es un aspecto central ya que permite eliminar la burocracia repetitiva, reducir errores operativos y ofrecer servicios accesibles 24/7. Impactando en que las personas que se desempeñan en el servicio público se enfoquen en tareas más estratégicas, humanas y de valor para la ciudadanía.
Uno de los principales requerimientos para trabajar con robots es que haya procesos claros y precisos al interior de la administración pública, en relación a trámites y servicios que pudieran operar a través de robots, para poder contar con automatización robótica de procesos (RPA). Ejemplos de esto, son los asistentes virtuales que ya existen en diversos servicios públicos, que permiten procesar trámites, solicitudes de información, y gestión de documentos mucho más rápido y sin descanso. En el ámbito local los municipios pueden utilizar chatbots para resolver dudas frecuentes de los vecinos de forma inmediata.
En las oficinas gubernamentales una de las principales tareas consiste en ingresar datos, verificar requisitos y llenar formularios. Estas tareas rutinarias y repetitivas se pueden asignar a robots de software disminuyendo el margen de error humano y agilizando las filas o tiempo de espera.
También es de gran ayuda en gestión de expedientes, ya que al automatizar este proceso y generar una atención rutinaria, las personas servidoras públicas pueden dedicar su tiempo a temas no rutinarios y que requiere empatía, toma de decisiones y análisis crítico, mejorando la calidad en la atención de los trámites y servicios públicos.
Otro tema que se pueden atender con robots son los trámites fiscales y contables, es el caso de donde la recopilación de datos, generar informes, conciliar pagos y se actualizan bases de datos sin intervención humana.
En materia de seguridad, los equipos robóticos, drones, patrullas monitorean áreas públicas o de difícil acceso, han adquirido mucha relevancia, generando información precisa y en tiempo real.
Los sistemas automatizados y los robots no olvidan pasos, no alteran procesos, ni procedimientos. Se apegan a las normas. El uso de esta nueva tecnología puede garantizar el cumplimiento de los requerimientos de trámites y servicios, donde no se requiere intervención humana, y facilitando una toma de decisiones operativa sin ningún interés, lo que permite reducir espacios la discrecionalidad y la corrupción.
@Marbygm
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