Sabiduría Política

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En las recientes elecciones los potosinos decidieron su voto con notable inteligencia política para hacer una sagaz y algo maliciosa distribución del poder. La sofisticación del sufragio potosino se aprecia tanto en las elecciones federales como en las locales. Los números que más llaman la atención son los que involucran a Andrés Manuel López Obrador, a su partido Morena y su coalición con el PT y el PES.

Los potosinos decidieron otorgarle a AMLO un triunfo holgado, no tan arrollador como a nivel nacional, pero suficientemente amplio para que fuera incontrovertible. López Obrador obtuvo en el Estado 527 mil 546 votos, equivalentes al 41.91 por ciento de la votación válida, lejano del 53.19% alcanzado a nivel nacional. La contundencia de su victoria es clara: Ricardo Anaya acumuló 334 mil sufragios, 26.59%, y José Antonio Meade alcanzó 260 mil 211, equivalentes al 20.67%.

La vez anterior que López Obrador solicitó el voto de los potosinos para llegar a la Presidencia, en 2012, hubo de conformarse con 265 mil 850 boletas cruzadas a su favor, o sea el 23.62 por ciento. Es decir, de una elección a otra, el electorado local le duplicó el número de sufragios a su favor.

Claramente, los potosinos otorgaron un triunfo holgado a la candidatura presidencial de AMLO, pero le concedieron un solo diputado federal. De los siete en disputa en territorio estatal, a la coalición MORENA-PT-PES únicamente le dieron el triunfo en el IV con cabecera en Ciudad Valles. Las seis restantes fueron equitativamente repartidas a razón de dos para el PAN; dos para el PRD (en realidad una para el Gallardismo y otra para el perredismo histórico), y otras dos para el PRI. Mayor sofisticación es difícil de encontrar.

Algo similar decidieron los potosinos en lo que hace a las senadurías. Las dos de mayoría se las otorgaron a la coalición PAN-PRD-MC, en tanto que la fórmula postulada por MORENA-PT-PES hubo de conformarse con el escaño senatorial de primera minoría.

En el rubro de las alcaldías, a reserva de intentar posteriormente un análisis más detallado, baste por ahora decir que excepto Soledad de Graciano Sánchez (PRD-Gallardismo) y Rioverde (PAN), los principales municipios por número de habitantes (Valles, Matehuala, Tamazunchale, Mexquitic, Aquismón, Villa de Reyes y Ciudad Fernández) cambiaron de partido en el poder, pero en ninguno de los casos a favor de Morena o sus aliados PT y PES.

De las 58 elecciones municipales, Morena y asociados únicamente ganaron en seis: Cedral, Lagunillas, San Antonio, San Nicolás, Tamuín y Tanlajás. Todos estos municipios son pequeños en población. En conjunto suman algo más de 100 mil habitantes, menos del 4 por ciento del total estatal.

Mención aparte merece el caso de la Capital. Sus ciudadanos decidieron echar a la calle al Gallardismo, pero no quisieron entregar la alcaldía al lopezobradorísmo-Morenismo, aunque sí le hicieron un guiño para que no se desanime. Tampoco se la devolvieron al PRI que la había ocupado los dos trienios anteriores, y decidieron entregarla al Panismo-Navismo que estaba ausente desde el 2006 cuando hizo ganar a Jorge Lozano.

La decisión a favor de Xavier Nava fue contundente: 154 mil votos, contra 90 mil de Ricardo Gallardo Juárez. Nava se acercó al máximo histórico de Jorge Lozano (162 mil votos) y RGJ alcanzó 42 mil menos que hace tres años. Este dato no es menor: ciertamente, XN sacó una alta votación, pero Gallardo fue abandonado por la tercera parte de los 132 mil votantes que lo apoyaron en el 2015. Ahí tienen mucho para meditar los señores Gallardo.

En cuanto al guiño que los capitalinos le hicieron a Morena vía Leonel Serrato, baste recordar que hace tres años su candidato a presidente municipal, Joaquín Muñoz, obtuvo 5 mil 974 sufragios, en tanto que ahora Leonel sumó casi 70 mil.

Es decir, el combativo notario multiplicó por 12 la votación morenista en esta capital. Pareciera que el mensaje de las urnas es “no te desanimes, más oportunidades habrá”. Por eso (creo), Xavier Nava debe esforzarse en hacer un buen papel si aspira a la reelección o a algo más, pues el desfonde gallardista-perredista va a enviar decenas de miles de votos a Morena y asociados.

En resumen, los potosinos de todos los rumbos de la geografía estatal decidieron que era hora de apostarle a un cambio profundo vía AMLO, pero sin extenderle un cheque en blanco: la Presidencia, un diputado federal, un senador, pocas alcaldías.

Donde de hecho mejor le va a López Obrador y su coalición es con las diputaciones locales, lo cual es quizá la expresión más acabada de la maliciosa sabiduría política de los potosinos. Se trata de un tema que exige ser tratado en extenso, por lo que lo dejamos para la semana próxima. El asunto que ahora viene no admite demoras.

NOMÁS QUE NO HAGA CASO

Algunos de los amigos y colaboradores más cercanos del alcalde electo Xavier Nava Palacios andan preocupados. Razones no les faltan: recién se han enterado de que el gobernador Juan Manuel Carreras le ha sugerido que una vez que asuma su cargo “se la lleve tranquilo” con la herencia de irregularidades, posibles desvíos, eventuales malversaciones o cosas peores que reciba de Ricardo Gallardo Juárez.

De acuerdo a la información confiable que hemos recibido, en estas semanas posteriores a la elección Nava y Carreras se han reunido discretamente por lo menos un par de ocasiones, y sin que haya mediado consulta alguna, el titular del Ejecutivo estatal ha sacado a relucir el tema de las probables condiciones desastrosas en que reciba la administración municipal, insistiendo que su tratamiento se haga con cautela, sin apresuramientos y lo más tranquilamente que sea posible.

Hasta donde se ha podido saber, el Gobernador no ha expresado razones concretas, nada que insinúe un compromiso oscuro con RGJ o algo que se le parezca, sino que más bien su planteamiento parece responder al patológico prurito de no querer problemas, a su afán irreductible de huir despavorido de cualquier conflicto que lo involucre.

Es fácil entender que si eventualmente XN encuentra motivos sólidos, sustentados y acreditables para emprender cualquier tipo de proceso sancionador contra su antecesor, sea por la vía administrativa o penal, al final del día la papa caliente caerá en instancias estatales cuyo responsable último es Juan Manuel Carreras. Incluso en la vía penal que habría de resolverse en el Poder Judicial del Estado, para llegar ahí todo tiene que pasar por la aún Procuraduría General de Justicia. Sin mencionar la influencia determinante que el Ejecutivo mantiene sobre jueces y magistrados.

Desde otra perspectiva, el hecho de que JMC se anime a hacer sugerencias de esta naturaleza, abona a la credibilidad de que le echó la mano en una medida importante a Nava para obtener su contundente triunfo electoral (lo cual, por ahora, está en vías de confirmación. Un poco es cuestión de esperar al primer desencuentro con Antorcha Campesina, la Unión de Pueblos Libres o los operadores de Prospera, para que afloren los detalles). La duda es si, llegado el caso, Xavier está dispuesto a pagar semejante contraprestación, que puede serle letal.

Al margen de su sentido ético, contextura moral y vocación de legalidad, en un terreno mucho más pragmático, elemental y algo prosaico, es imposible desentenderse del hecho de que Nava Palacios tiene futuro político. Consolidarlo, concretarlo, hacerlo realidad, depende básicamente de él mismo, y las cuentas comenzará a rendirlas de inmediato.

Que se entienda bien: nadie está pidiendo una cacería de brujas; una persecución hija del rencor, la comisión de injusticias ni la aplicación de una voluntad insana. Lo que en todo caso se pide, se reclama, es que esa vocación de dador de impunidades que lleva tres años exhibiendo Carreras López no se traslade en su miserable realidad a la nueva administración municipal. Sería insufrible.

En refuerzo de lo hasta aquí dicho, les platico: desde hace por lo menos dos meses, luego de un trabajo de investigación muy completo y una labor del Ministerio Público bien conducida por la Fiscalía Anticorrupción, está lista para su consignación ante un juez penal la carpeta de investigación relativa a la Cena Fantasma inventada por varios diputados para robar.

Los involucrados en ese atraco de 600 mil pesos están perfectamente identificados y su responsabilidad acreditada. ¿Por qué no se ha judicializado? Por instrucciones precisas de Juan Manuel Carreras López.

No quiere problemas. ¿Tiene derecho a hacer estas cosas? No, y en estricto sentido está cometiendo un delito. Es decir, se ha convertido a sí mismo, por voluntad propia, por pulsiones profundas de su personalidad, en un delincuente.

COMPRIMIDOS

El audio donde se escucha a Óscar El Cochiloco Bautista extorsionando a un funcionario estatal a quien le consiguió la chamba en Rioverde, fue grabado en abril pasado. El gobernador Carreras lo recibió a los pocos días de manos de Rosa María Huerta, pero no obstante que había todo el tiempo y motivos para efectuar un cambio de candidato, decidió no hacer nada y ocultar la evidencia. Eso también es delito.

Por cierto: a raíz de que la semana pasada comentamos que Carreras López hizo a El Cochiloco candidato a diputado federal porque le creyó que podía obtener hasta 90 mil votos (sacó 61 mil) y con ello ayudar a la candidatura de Meade, alguien que conoce bien la historia nos comentó que también pesó en la decisión del Gobernador la advertencia de algunos de sus operadores de que si OBV no era el candidato, haría perder a los demás abanderados priístas en ese distrito.

Bueno, pues Bautista fue candidato, ganó él y todos los demás perdieron: perdió Meade, perdió Urbiola, candidato a la alcaldía de Rioverde; perdió Fabiola Guerrero, postulada a la diputación local; perdieron los candidatos priistas a las alcaldías de Ciudad Fernández, Lagunillas y San Ciro. Se perdió todo, todo el distrito. ¡Viva Babalucas!

Desde hace algunos días se escucha reiteradamente la versión de que antes de su tercer informe, que deberá rendir en la segunda quincena de septiembre, el Gobernador Carreras López hará cambios importantes en su Gabinete.

Exactamente lo mismo escuché hasta el cansancio hace un año. Con todo, el que parece que ya sintió frio es su dizque vocero, quien para arroparse comenzó a lanzar amenazas demenciales contra quienes sospecha que más han insistido en su salida. Anda mal este muchacho.

La noche del domingo primero de este mes, cuando ya las tendencias electorales en esta capital eran irreversibles, un integrante del CEEPAC recibió una llamada telefónica. Escuchó una voz furibunda que le decía algo así como que “A ver cómo le haces pero me arreglas ese resultado”. Cuando respondió que no se podía porque la diferencia en votos era enorme, su interlocutor le espetó “¿Y entonces, tanto dinero que te he dado, cabrón? Puede ser que alguien tenga por ahí la grabación.

Hasta el próximo jueves.