El escenario internacional, nacional y local en las últimas semanas se ha inundado de noticias, publicaciones, en redes sociales, en las conversaciones familiares del Coronavirus (COVID 19). Este virus aunado a la crisis petrolera está dejando una estela de desolación en los países, frente al por el impacto en la vida de quiénes habitamos este planeta, pero además de un escenario futuro que aún no se alcanza a vislumbrar.
El momento que estamos viviendo, frente a esta pandemia igual que miles de ciudadanos, me ha permitido reflexionar – no dudo igual que a otros- en el valor de la vida. No nos damos cuenta de la importancia de estar sanos hasta llegamos a un escenario como el que estamos viviendo hoy en día. La salud para algunos estudiosos se relaciona con la integridad del cuerpo, como un todo.
Para Platón, en su grandiosa Utopía de la República, describe la salud, como la auténtica rectitud del ciudadano y concibe esa salud como una armonía en la que todo debe orientarse al bienestar del individuo. Este autor refiere que el cuerpo y la vida son dos tipos de experiencia que se mueven alrededor de la pérdida del equilibrio y que buscan nuevas posiciones de equilibrio.
Lo anterior, resalta una conciencia ecológica donde es necesario para la recuperación del equilibrio que el hombre requiere para sí mismo, para su casa y para el sentirse en su casa. Esto debe incluir la integración total de la persona en la vida familiar, social y profesional.
Pero si, además, agregamos que en la relación de vida y enfermedad aparece la muerte como un proceso natural. Enfrentar la muerte es uno de los miedos más grandes que tenemos y un gran reto en frente a esta pandemia.
Lo anterior, mi estimado lector, me permiten reflexionar acerca de cómo cada uno de nosotros abordamos la salud, si la entendemos desde una perspectiva integral del ser humano y un ejercicio de prevención para lograr su bienestar o la atención de la salud desde la perspectiva médica sería enfocada a la salud-enfermedad del cuerpo físico.
Desde la perspectiva integral un claro ejemplo de esto, en muchos casos, se relaciona a población con características culturales, relacionadas con medicina tradicional, que buscan ser atendida por chamanes, brujos y curanderos que se concretan en enfermedades (efectos) más que a las causas. Las revisiones médicas se presentan más desde la cosmovisión de la salud del cuerpo, no sólo físico sino desde el alma o el espíritu. Los conceptos de la salud y enfermedad desde la experiencia diferenciada a la de la población urbana.
Finalmente podemos pensar desde una perspectiva integral o parcial, que uno de los objetivos del ser humano es extender su vida en este planeta, y para ello se han desarrollado innovaciones tecnológicas en el campo de la medicina y la salud para asegurar y brinda una mejora en su calidad de vida.
Pero frente a estas pandemias, los adultos mayores son la población más susceptible. Y la que en el caso de nuestro país y frente a la pirámide población que tenemos requiere una mayor atención del sistema de salud pública.
Además, actualmente como está ocurriendo en muchos países, frente a la pandemia han resultado insostenible los sistemas de salud pública y privados. Y si agregamos que en el caso de nuestro país los jóvenes por las condiciones económico y sociales no realizan aportaciones para apoyar los sistemas de salud.
Esto sugiere que debe haber un rediseño de los sistemas de salud a nivel internacional, con una mayor cooperación con la ciudadanía para la prevención de las enfermedades y revisar las estrategias de atención médica desde una perspectiva más integral. Que en muchos países ya empiezan a practicar, en Centros Holísticos de Salud, no solo desde la perspectiva del objeto sino sujeto de la salud.
@Marbygm
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