El Poder Legislativo, mediante los votos de los acólitos de la arbitrariedad, se encuentra en curso de desaparecer trece fideicomisos del Poder Judicial de la Federación.
En el Consejo de la Judicatura van por el Fideicomiso para el mantenimiento de casas habitación de magistrados y jueces; Fideicomiso para pensiones complementarias de magistrados y jueces jubilados; Fideicomiso de apoyos médicos complementarios y de apoyo económico extraordinario para los servidores públicos; Fideicomiso para el desarrollo de infraestructura para las Reformas Constitucionales en Materia de Justicia Federal y el Fondo para la administración de los recursos provenientes de sentencias que deriven de las Acciones Colectivas Difusas.
Por lo que hace al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, quieren apoderarse del Fideicomiso de apoyos médicos complementarios y de apoyo económico extraordinario para los servidores públicos.
En la Suprema Corte de Justicia de la Nación pretenden desaparecer los fideicomisos para pensiones complementarias para mando superior, pensiones complementarias para mandos medios y personal operativo, remanentes presupuestales, manejo de producto de la venta de publicaciones, CD´s y otros proyectos, plan de prestaciones médicas y el fondo para el fortalecimiento y modernización de la impartición de justicia.
Ninguno de estos fideicomisos tiene como beneficiarios a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; ninguno de estos fondos tiene como objetico privilegios y canonjías.
Los discursos en la Cámara de Diputados con los que los legisladores simpatizantes de López trataron de justificar las razones para extinguir los fideicomisos del Poder Judicial de la Federación son falaces, plagados de inexactitudes y sin contenido argumentativo; fueron, simplemente, expresiones que evidencian ignorancia o perversidad, según se quiera entender.
Algunos de esos diputados abiertamente mienten; otros solo siguen la corriente, en tanto que algunos sedicentes constitucionalistas (de esos que ven el futuro con la espalda, es decir, viendo al pasado) pretenden esconder, bajo parrafadas inconsistentes, la grave afectación que se da en perjuicio tanto de los trabajadores del Poder Judicial de la Federación como del propio Estado mexicano.
El dinero aportado a los fideicomisos cuya extinción se pretende tiene origen tanto en el presupuesto de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Conejo de la Judicatura Federal y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como en aportaciones de los trabajadores e, incluso, de externos, como es el caso del fondo de publicaciones. Es dinero ajeno.
Que la decisión es inconstitucional, es más que evidente; que el asunto terminará en tribunales es más que claro; que el Poder Judicial de la Federación lo revertirá, también.
Entonces ¿por qué hacerlo? ¿por qué los transformistas insisten en una batalla perdida y se confrontan con los trabajadores del Poder Judicial y sus familias, víctimas todos de la voracidad cuatroteista?
Se me ocurren dos motivos.
El primero, obtener recursos para sus campañas en la elección de dos mil veinticuatro y seguir sobornando a un sector de la población con dádivas a cambio de votos.
El otro, generar una narrativa que permita capitalizar un discurso de odio durante el desarrollo del proceso electoral, de manera de convencer a los cándidos de que es necesario reformar la Constitución para limitar a la Suprema Corte y, en general, a los jueces y magistrados.
Lo que está en riesgo no solo es la garantía de los derechos laborales de los trabajadores judiciales que han tomado las calles para defender lo que es legítimamente suyo; lo que peligra es el Estado de Derecho y la división de Poderes.
Al debilitar al Poder Judicial, López intenta el último paso para convertirnos en una nación sometida a una dictadura plena, eliminando el último baluarte de defensa de nuestra Constitución.
México está en grave peligro.
@jchessal