“Operan alrededor de 3500 empresas de seguridad piratas”.
CNSP.
La seguridad privada en México, ¿Un plus importante en la mejora de la inseguridad? O ¿Parte del problema de la inseguridad?
Mientras se descubre acá lo uno o lo otro, en otros países, la seguridad privada se ha convertido en el gran aliado de los gobiernos y los empresarios en la lucha frontal contra la inseguridad y la violencia, como un actor preponderante, desde la legislación, la judicialización, la tecnología y la acción en campo.
Por lo pronto, la seguridad integral de las empresas, los activos de inversión de los industriales en zonas de despunte económico. Cuando industriales mexicanos voltean la vista al gobierno mendingando para que les envíen una patrulla a sus plantas de producción, en otros lugares, se debate sobre los desafíos de los usuarios de la seguridad privada desde una perspectiva de autoprotección para el presente y el futuro.
Los usuarios industriales de la seguridad privada, conscientes de los nuevos entornos criminales versátiles y más profesionales, se están haciendo de la agenda de control. Un cabildeo en lo legislativo, en lo referente al uso de armas de fuego, leyes y reglamentos menos obtusos, contrataciones de servicios de seguridad únicamente autorizados y regulados, así, como de academias y escuelas de formación de guardias privados de seguridad, reconocidas por los ministerios de educación, como carreras académicas y de formación profesional.
No han conseguido articular en México una relación efectiva entre el Estado y el creciente mercado de la seguridad privada. Para que se dé una idea estimado lector, existen más personas trabajando en seguridad privada (500 mil), que efectivos policiales, de ese tamaño está el tema. Con una problemática de control por parte del Estado en su responsabilidad constitucional de regular, gestionar y supervisar todo el andamiaje de la seguridad privada.
En esferas internacionales ya se está aplicando la biometría y la inteligencia artificial en la videovigilancia, para satisfacer las necesidades legitimas de seguridad o de la información de los usuarios de seguridad privada, tomando en cuenta, la indemnidad o privacidad de las personas o bienes cuya seguridad o investigación se les encomienda frente a posibles riesgos, vulneraciones, amenazas, derivadas de la mano del hombre o de la naturaleza.
Mientras, acá todavía se está contratando al “vigilante de seguridad” de la empresa, incapaz profesionalmente, medianamente entendido en el tema, garabateando en un libro de registro de visitas, maltrecho y sucio a visitantes, entradas y salidas, entrega de fichas grasosas por credenciales de identificación, dando una falsa sensación de seguridad y sobre todo repercutiendo en la imagen de la empresa.
Las empresas de seguridad en el mundo se están transformando tecnológicamente, la famosa seguridad física de la empresa está mutando a infraestructuras críticas, centros de comando, videovigilancia, monitoreo y ciberseguridad.
TAPANCO: El marco jurídico mexicano, estipula que los particulares que se dediquen la seguridad privada, así como el personal que utilicen, se regirán en lo conducente, por las normas de la ley del sistema nacional de seguridad y las demás aplicables, que se establecen para las instituciones de seguridad pública; incluyendo los principios de actuación y desempeño y la obligación de aportar los datos para el registro de su personal y equipo y, en general, proporcionar la información estadística y sobre la delincuencia.
Pero ¿Sabe usted de quien son las empresas de seguridad privada? ¿Estará registrada y vigente? ¿Sabe usted quien es el vigilante que “cuida” su empresa?
Así como hay Coca- Colas piratas, hay empresas de seguridad, patrones y personal que son “piratas del caribe”.
@franciscosoni