“El PABLOTE”
“Vuelven a echarse balazos (...)
Agarrándose la cara el Pablote cayó herido.
La bala 45 el pecho le atravesó.
Y casi instantáneamente muerto en el suelo cayó”,
Corrido del año 1931, que narra
la historia del narcotraficante
Pablo González el Rey de la morfina.
Quien quiera saber de drogas y la relación de ésta con mexicanos y gringos, tiene que ver la película “Tequila Sunrise” (Mel Gibson, 1988). La trama es simple, un gringo traficante de cocaína en la zona de South Bay de Los Ángeles California, un amigo de antaño policía también gringo persiguiéndolo y un policía federal narcotraficante mexicano, cobrando su parte.
La relación entre mexicanos y gringos con la droga es tan antigua así como peligrosa, toxica, romántica y cruel. Pero, como dijo el gran Borges…” No nos une el amor, sino el espanto: será por eso que la quiero tanto”.
Estados unidos después de la II Guerra Mundial se convirtió en una especie de policía de sanidad a nivel mundial, criminalizo la planta de la marihuana en el siglo XIX y en el XX todas las drogas habidas y por haber, opio, morfina, cocaína, dormidera, hachís, heroína, etc.
El “break point” se da al terminar la II GM, ante a la alta demanda desmedida de drogas por parte de los estadounidenses por el colapso de la droga asiática “dormidera”, que buscó nuevos mercados en la Europa devastada.
Desde el siglo pasado se ha atacado a México de no hacer mucho por detener el flujo de las drogas, de estar inmiscuido con las bandas de narcotraficantes, e incluso, se acusó de ser el principal proveedor de opio a los Estados Unidos en 1946.
Manuel Ávila Camacho en su sexto informe de gobierno justificaba, “Que se había proseguido con eficacia la persecución de delitos contra la salud, particularmente el tráfico de enervantes”.
En el año de 1947 en el sexenio de Miguel Alemán y a solicitud de los Estados Unidos se inicia “La Campaña Antinarcóticos”, pero ya se hablaba de un problema compartido entre los dos países y que cada uno en sus fronteras lo enfrente de manera directa y radical.
¿Y dónde cree estimado lector que empezó la campaña? Pues sí, en el triángulo de oro -Sinaloa, Durango, Chihuahua y Sonora-, había que erradicar en primer término cultivos, aseguramiento de drogas y captura de traficantes y productores.
Y hace ya 78 años la misión que tenía México era la de:
Extinguir las fuentes de producción y elaboración de los estupefacientes, plantaciones de adormidera, marihuana y laboratorios clandestinos dedicados a trabajar el opio crudo o el cocinado obtenido de la adormidera; Perseguir y capturar a los intermediarios que llevan la goma o el opio procesado a la frontera norte para su traslado de contrabando a los Estados Unidos o para su exportación por algunos puertos del Golfo.
Vigilar y perseguir a los traficantes de drogas heroicas, con una vigilancia tenaz de centros nocturnos; Preparar las diligencias para que la acción penal contra los infractores reúna los mayores datos de convicción, para evitar que burlen la acción de la justicia.
TAPANCO: Faltan 30 días para lograr lo que no se ha hecho en 78 años.
X @franciscosoni