Tiempos de pambol: la invisibilidad de la violencia

“Soy de gustos simples, me gusta el pambol y chelear”.

Dicho populachero.

Entre otras estrategias establecidas desde la federación para tratar de explicar que la violencia y la inseguridad en México van a la baja, la Copa de futbol les cayó como anillo al dedo, mientras dure. 

Algunos factores están contribuyendo a que se deje de mencionar la inseguridad y la violencia, uno de ellos, los medios de comunicación que se están autocensurando, o los están censurando, el tema ya no es atractivo, lo politiquería sí. Los medios en su mayoría invisibilizan la trata de personas al alza a nivel nacional, más de un cuarto de millón de carpetas de investigación por violencia familiar, así como los más de 27 mil homicidios, feminicidios y lesiones dolosas por arma de fuego.   

La otra, son las fuentes de información, prácticamente están “controladas” en materia de flujo de información real y fidedigna. Se está desvaneciendo objetivar la violencia y la inseguridad relacionada con actividades criminales que diariamente exponen a la población a violaciones de los derechos humanos, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, levantones y posteriores asesinatos de periodistas y comunicadores, violencia contra las mujeres, detenciones arbitrarias, cargar, sembrar drogas y armas para justificar una detención, etc. 

Por otro lado, no están cuadrando los homicidios, ahora resulta que es más frecuente morir por accidente que por asesinato, la disparidad entre homicidios dolosos y culposos de un año para acá, pecan de burla gubernamental. Ahí le va, de enero a mayo de este año, el gobierno reporta 6 mil 630 asesinatos-homicidios dolosos, y 6 mil 870 homicidios culposos. ¿Tan torpes somos los mexicanos? 

Las estadísticas en sí tienen inconsistencias. Los servicios periciales del país están reportando más casos de muerte violenta por homicidios que las que reporta el INEGI en sus datos de mortalidad anual. El INEGI reporta como la quinta causa principal de muerte los accidentes y en octavo lugar, las agresiones-homicidios dolosos.

Pero también, hay un inexplicable crecimiento de certificados de defunción por muerte violenta que indican que “no se puede determinar el mecanismo especifico que produjo la muerte”, por ello entran en la estadística como, “Otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal”, que nadie entiende, por cierto. Súmele el número de cuerpos sin identificar que se van a la fosa común.

TAPANCO: Y otra, la orden directa desde arriba de que los enfrentamientos entre bandas criminales rivales, se lleven estas sus muertitos de la escena del crimen y ellos ya sabrán donde y en qué tipo de fosa los desaparecen.

Desde que inicio el Mundial de futbol a la fecha van 806 homicidios dolosos y se han robado, 2 mil 901 vehículos. “Los tiempos de pambol, también son tiempos de cólera”.

X @franciscosoni