Tráfico ilegal de especies mexicanas de flora y fauna a China

Mientras nuestros diputados y senadores siguen debatiendo con las autollamadas SOCIEDADES PROTECTORAS DE ANIMALES por el maltrato a los animales, especialmente perros y gatos que gozan de una sobrepoblación, así como animales domésticos y de cría intensiva para el consumo humano (lo cual tiene cierta razón de ser siempre ponderando el hecho de que muchas especies son esenciales para nuestra alimentación), además de ese manejo mediático de la prohibición de CORRIDAS DE TOROS Y PELEAS DE GALLOS. Las especies en peligro de extinción de nuestro país siguen padeciendo exactamente lo opuesto; es decir, la disminución y casi exterminio de sus poblaciones, sin que esto preocupe a nuestros legisladores. 

Trataremos lo que está sucediendo entre México y China en ese aspecto DESDE HACE MUCHOS AÑOS. En este aspecto intervienen desde aspectos de seguridad, ya que ciertas especies de flora y fauna muy valiosas económicamente en el mercado asiático están en zonas que ya se califican como ESTADO FALLIDO en entidades como Michoacán, Tamaulipas, Veracruz, o Mar de Cortés, etc., donde las especies más presionadas son reptiles en general, pepino de mar, totoaba, abulón, tiburones y últimamente hasta los jaguares y felinos mexicanos. También intervienen aspectos aparentemente legales como criaderos autorizados de caimanes, criaderos de atún, totoaba y otros peces, así como aserraderos de maderas preciosas, entre otros que cumplen y lavan la procedencia de artículos de la misma especie autorizada, pero ilegales en su origen.

En muchos casos se están efectuando trueques entre las mafias mexicanas y chinas, especialmente en la obtención de PRECURSORES QUÍMICOS chinos para la fabricación de metanfetaminas y otras drogas. De esa manera se ahorran un paso en el lavado de dinero, ya que pagan en especie con productos que están supervaluados en China.

Algunas organizaciones mundiales como CITES han presionado al gobierno chino para que controle y prohíba la importación ilegal de especies mexicanas en extinción y la respuesta de ellos es que es asunto de México, que es donde se inicia el ilícito, mientras en nuestro país las instituciones ambientales están siendo desmanteladas por el propio Estado. 

Un caso emblemático es el de pieles y partes de JAGUARES como son colmillos, garras, cráneos y pieles del felino más grande del continente americano y parte intrínseca de nuestra cultura mexicana dese hace más de 3,000 años en la civilización OLMECA. La causa es que la MEDICINA TRADICIONAL CHINA utiliza estas partes de los tigres de bengala asiáticos y éstos están en grave peligro de extinción y ante la dificultad de su importación ilegal a China se están sustituyendo por jaguares del mercado ilegal mexicano.

Otro caso es la TOTOABA de nuestro Mar de Cortés, que se llega a cotizar hasta en más de 80,000 dólares un kilogramo de VEJIGA NATATORIA de la misma, y que en su pesca tiene como víctima colateral a la VAQUITA MARINA, que se convirtió en la especie emblemática de la ineficiencia ambiental de nuestro país en los últimos 40 años, pues quedan actualmente menos de 30 ejemplares y disminuyendo, ante la mirada de nuestras autoridades, y seguro en unos años nos anunciarán su extinción del planeta.

Otro caso es la exportación ilegal de pieles de caimán, principalmente para la manufactura de calzado, bolsas y cinturones para el mercado de altísimos ingresos de China, que es el principal productor de nuevos ricos en el mundo y que se estima que tienen una población de 100 millones de ricos de altos ingresos que demandan toda clase de bienes suntuarios y exóticos, mientras el resto de su población -es decir 1,300 millones de chinos- sobreviven en algunos casos a niveles de esclavitud. En este caso están fallando no sólo las instituciones ambientales ya desmanteladas por el gobierno federal, sino también instituciones como el SAT que son las encargadas de las aduanas y control de exportaciones, el ejército y policías por la nula revisión de los caminos terrestres aéreos y marítimos que emplean estas mafias, y esto es un campo fértil para que el apetito chino nos siga golpeando a todo el país.

Siendo realistas, esperemos la solución se tome en China, destino de este mercado más que en México, origen de los bienes de este ilícito mercado, ya que nuestras instituciones ambientales están casi desmanteladas y su personal que sí tiene bastante conocimiento de estos asuntos no puede trabajar bajo esos MARCOS JURÍDICOS obsoletos generados desde nuestras cámaras de DIPUTADOS Y SENADORES, que asignaron esos raquíticos presupuestos que en algunas ocasiones han sido recortados hasta en 80%. Además de esa actitud de preocuparse más por la matanza de toros de lidia y gallos, que de la matanza de HOMO SAPIENS que tenemos en el país.