Estamos a unos cuantos días de iniciar un nuevo gobierno municipal, la que debería ser una hermosa y majestuosa ciudad, como en algún tiempo lo fue San Luis Potosí hoy se encuentra destrozada.
Es atinado que el nuevo gobierno municipal parta de la premisa de reconocer esta realidad, pues para quienes todos los días circulamos por la otrora Ciudad de los Jardines, es evidente y por mucho lamentable caminar nuestras calles y avenidas, llenas de baches, drenajes colapsados, obras inconclusas, banquetas rotas, camellones sucios, colonias en el abandono total y un gran enojo ciudadano.
No puede hablarse en tono o en son de paz, cuando ante los recientes cierres por las lluvias de arterias tan importantes como el Boulevard Rio Santiago o en obras en proceso, no se observe la presencia de un solo agente de policía vial apoyando el desahogo de la carga vehicular en horas pico, pero si nos percatemos de elementos de esa corporación deteniendo conductores en vehículos modestos, bajo cualquier pretexto lastimando a la clase trabajadora, la cual -por cierto- ya le cobró la factura en las urnas a todos quienes nunca pensaron en ellos.
Así, no se puede hablar en tono de paz, cuando cientos de colonias iniciaron este trienio sin agua potable y a tres años de distancia continúan igual o peor, cuando la incidencia delictiva creció exponencialmente en la ciudad y disminuyó notablemente la calidad de vida de sus habitantes.
Por ello, la nueva administración municipal a iniciar este próximo 1º de octubre, tiene frente a sí un gran reto, primordialmente recuperar la confianza de las y los potosinos en un gobierno con rostro humano, un gobierno de a pie que tenga perfectamente claro que San Luis no es Avenida Carranza y que por favor reconozca ya, de una vez por todas que las ciclovías, esas, como las de Himno Nacional son cualquier cosa menos ciclovías.
La humildad, la calidez y el rostro humano deberán ser el sello de la nueva administración, para olvidar la soberbia de quien oía pero no escuchaba. San Luis Potosí, es la capital del Estado corazón de México, una Ciudad Metropoli que deberá tender fuertes lazos de cooperación con Mexquitic, Soledad, Villa de Reyes, Villa de Zaragoza y Cerro de San Pedro; repensar el Plan Municipal de Desarrollo de la mano con el Gobierno del Estado pero también con una visión metropolitana que tanta falta hace, recuperar los programas sociales con insumos de primera necesidad para las familias potosinas que menos tienen, agua purificada y tortillerías que fueron una idea extraordinaria, pero que se dejó de lado por las fobias absurdas ante una verdad evidente, que el agua para consumo humano (beber) como derecho fundamental en San Luis no se garantiza.
Estamos seguros que las cosas en la Ciudad de San Luis Potosí deben de mejorar, es una oportunidad enorme para reconciliar a todos los sectores sociales, pues hay un electorado que habló y lo hizo fuerte, el bono democrático que acompañará los próximos tres años al nuevo Presidente Municipal y su cabildo es un mandato legítimo que deberá ser honrado, debiéndose tener la certeza de que, quienes participamos de una u otra forma en la vida política del Estado mujeres y hombres con un definido ideal humanista-social-demócrata, contribuiremos en un ánimo propositivo tendiente siempre a construir, pero sin dejar de señalar lo criticable, privilegiando el argumento por encima de la denostación, por el amor que le tenemos a esta tierra que nos ha visto crecer y que es la misma que heredaremos a nuestros hijos.
Se aproximan nuevos tiempos para San Luis Potosí, una oportunidad de oro para verdaderamente Transformar San Luis.
Twitter @Jorge_Andrés78.
Y seguimos en
jorgeandres.manoizquierda@gmail.com