Donald Trump tomará posesión como presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero de 2025. Regresa a la Casa Blanca cuatro años después de perder el cargo y quien convirtió a la xenofobia en el eje de su campaña, viéndose beneficiado de la frustración de los ciudadanos tras los fuertes incrementos de los precios en los últimos cuatro años y el aumento de la inmigración irregular. En noviembre expresó: “Le voy a informar desde el día uno o incluso antes, que si ellos no frenan esta embestida de criminales y drogas que ingresan a nuestro país, de inmediato impondré un arancel del 25% sobre todo lo que envían a Estados Unidos”.
La ideología de Trump es mercantilista ya que considera a la actividad económica, y especialmente el comercio de bienes y servicios entre países como un juego de suma cero. En su opinión, el sector privado se ve excesivamente obstaculizado por reglamentos, normas e impuestos. Su “nacionalismo” no es ni étnico ni racial, sino simplemente la aversión a los nuevos inmigrantes. Considera que no es la responsabilidad de Estados Unidos corregir todos los males del mundo, ni malgastar su dinero en personas y causas que no tienen nada que ver con sus intereses, lo cual no significa que vaya a renunciar a su hegemonía en el mundo.
En el contexto de su ideología nacionalista acerca de los migrantes, utiliza la palabra “criminal” para calificarlos como personas que delinquen, matan, violan o que no respetan la ley. Es decir, emite un juicio de valor vinculado con la vida, la seguridad y la legalidad. Con ella define al mexicano migrante como una persona negativa, que le hace daño a su país, como indeseable, representando con ello que afecta la economía de su país, al sector privado y a la hegemonía de los Estados Unidos, cuando en realidad, son miles de mexicanos que llegan a ese país solo con la ilusión de obtener mejores niveles de vida.
Los mexicanos migrantes no son asesinos, ni roban, ni le hacen daño a la población de USA, simplemente son seres humanos que contribuyen con su trabajo a la estabilidad y crecimiento de su economía en condiciones de precariedad e inestabilidad laboral. Esa representación social que hace Trump es un error, su afirmación de autoridad como el actor político más poderoso de su país, solo contribuye al incremento de la discriminación y la inseguridad de la población mexicana en ese país, además sienta las bases para la implementación de políticas públicas sustentadas en el miedo en contra de la población irregular.
En síntesis: La hegemonía de un país es producto del trabajo de todos y todas, no depende de su situación jurídica, ni de donde provenga. Los mexicanos por el simple hecho de estar en otro país no lo hacen criminales, su trabajo fortalece la economía de USA y no son una amenaza para su población, las armas que matan vidas vienen del norte. Su situación irregular requiere de la intervención gubernamental no para sancionarla y sufrir actos de discriminación, sino para mejorar sus condiciones de vida: “construyamos la grandeza de los países incluyendo, no excluyendo”. Próxima colaboración: 17 de diciembre de 2024.
@jszslp