Los insectos polinizadores del planeta en general enfrentan varios peligros desde el inicio de la época industrial, con el aumento de la contaminación a gran escala por la industrialización del mundo y la destrucción de los hábitats originales debido a la presión de la EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA que implica el uso de fertilizantes y pesticidas a gran escala que, como daño colateral, matan a muchos insectos polinizadores, además de la contaminación lumínica que mata a miles de millones de insectos nocturnos polinizadores también. Como sugerencia, nuestros científicos del CONACYT, que son muy criticados últimamente por la 4T, podrían intentar desarrollar una iluminación que no atraiga los insectos nocturnos. Seguro sería un gran justificante para ganar el presupuesto que se les recorta cada vez más por sus bajos resultados prácticos.
De entre los insectos polinizadores destacan las abejas en sus diferentes especies, dentro de las cuales está la ABEJA EUROPEA (Apis Mellifera), que es la que todos conocemos y que está extendida por todo el mundo debido a su alto grado de domesticación, que está documentada desde hace 5,000 años en Egipto y Mesopotamia. Además de la ABEJA MEXICANA, conocida como MELIPONA y que es la única familia de abejas que existía en nuestro continente hasta antes de la llegada de los españoles y está documentada desde hace 3,000 años en la civilización Olmeca y posteriormente en la Maya.
Se le atribuye a Albert Einstein la frase: “Sin abejas la Humanidad desaparecería del planeta en menos de 5 años”. Estas abejas, además de los peligros que enfrentan en su vida diaria y que ha provocado su disminución según algunos estudios hasta en un 90 % desde el año de 1962, enfrentan tal vez por el propio cambio climático una enfermedad que ha diezmado sus poblaciones y que es una bacteria formadora de esporas llamada PAENIBACILLUS LARVAE, que afecta a las abejas europeas. Por lo anterior se acaba de desarrollar una vacuna para ellas que además también protege al ser humano de la misma enfermedad al consumir productos de la propia abeja.
La vacuna se aplica combinada con la JALEA REAL, que es la sustancia que fabrican las abejas obreras jóvenes y que sirve de alimento a la abeja reina. La vacuna pasa a los ovarios de la reina, de donde pasa a las larvas en desarrollo, lo que provoca que al nacer ya posean la inmunidad contra la enfermedad a medida que eclosionan.
La afectación en la disminución de las poblaciones de abejas tiene además de los efectos ecológicos, grandes efectos económicos, ya que un estudio de Harvard señala que en algunos cultivos comerciales -especialmente de frutas verduras y nueces- la producción ha disminuido entre un 3 y 5%, lo cual traducido al menor acceso de alimentos saludables implica más de 400 mil muertes al año.
Otra investigación sobre el valor económico de la polinización tan sólo en EU aporta que el valor de los servicios de los insectos polinizadores tan sólo en esa economía es de 57,000 millones de dólares anuales.
Como un seguimiento realizado por nosotros mismos en nuestro rancho ubicado en San Nicolás Tolentino, San Luis Potosí, México (más información en la página web rancholasguacamayas.com), hemos detectado una muy marcada reducción de la población de abejas, especialmente en la época de sequía, que es cuando florean los MEZQUITES de la zona. La observación en esos momentos es más sencilla, ya que es una de las pocas floraciones que se da en la época seca, lo que atrae a las poblaciones de abejas y realmente sólo 5 años atrás se escuchaba el característico zumbido de ellas al pasar cerca de los mezquites, pero los últimos 3 años ese zumbido de abejas ha disminuido o en algunos casos desaparecido.
Qué debemos hacer: Consumir más productos de miel para fomentar su desarrollo, además de que son muy saludables; no tenerles miedo, sólo pican al sentirse agredidas; no fumigar nuestros jardines, eso las mata; sembrar flores que las atraen como lavanda; no usar luces de más en las noches, eso mata los insectos nocturnos, ya que los desorienta en su vuelo.